{"id":673,"date":"2018-08-31T20:00:54","date_gmt":"2018-08-31T20:00:54","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=673"},"modified":"2018-08-31T20:00:54","modified_gmt":"2018-08-31T20:00:54","slug":"por-que-seria-tan-peligroso-el-triunfo-de-pinera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/31\/por-que-seria-tan-peligroso-el-triunfo-de-pinera\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 ser\u00eda tan peligroso el triunfo de Pi\u00f1era?"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 16 de octubre 2017<\/p>\n<p>Aunque se trata solo de un recurso electoral nacido del comando de Alejandro Guillier, vale la pena realmente preguntarse por qu\u00e9 podr\u00eda ser un peligro para Chile que fuera reelegido Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era. Tambi\u00e9n conviene reflexionar si solo \u00e9l podr\u00eda constituirse en un real riesgo para nuestra convivencia nacional.<\/p>\n<p>Desde luego que para el prestigio de nuestra actividad pol\u00edtica y credibilidad democr\u00e1tica nunca resulta muy saludable para la soberan\u00eda popular que \u00e9stas se acoten a los mismos caudillos y quienes ya han oficiado como jefes de estado vuelvan a ocupar esta alta funci\u00f3n, cuando ya tuvieron la oportunidad de hacer lo que comprometieron frente a los ciudadanos.<\/p>\n<p>Ricardo Lagos Escobar y, antes, Eduardo Frei Ruiz Tagle tambi\u00e9n buscaron ser reelegidos, aunque no pudiesen lograrlo. Sin embargo, Michelle Bachelet s\u00ed tuvo la oportunidad de volver a La Moneda, pero su segunda gesti\u00f3n ha resultado demasiado cuestionada, al grado que quienes la apoyaron postulan ahora separados en dos candidatos y las encuestas vaticinan que podr\u00eda ser que nuestra mandataria termine cruz\u00e1ndole la banda presidencial a quien la antecedi\u00f3 en el cargo. Es decir, al propio Pi\u00f1era.<\/p>\n<p>En este sentido, ciertamente que es un peligro para nuestro prestigio institucional que el llamado \u201cservicio p\u00fablico\u201d siga protagonizado por actores que, por repetidos y haber frustrado tantas esperanzas, resultan ser los principales responsables de aquella mayor\u00eda de ciudadanos que prefiere abstenerse de sufragar. Es cierto que ahora compiten ocho candidatos presidenciales, pero desgraciadamente sus respectivos discursos, salvo algunas excepciones, son demasiado coincidentes, y tienen en com\u00fan pertenecer todav\u00eda o haberse escindido muy recientemente del duopolio pol\u00edtico que ha hegemonizado el gobierno y el parlamento en toda esta prolongada posdictadura.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, la efervescencia social que se ha manifestado en el pa\u00eds por m\u00e1s de una d\u00e9cada, no ha logrado catapultar a la pol\u00edtica a sus genuinos representantes y, con seguridad, ya perdi\u00f3 esta vez levantar un abanderado propio que no haya sido miembro de la llamada \u201cclase pol\u00edtica\u201d. A objeto de llegar a La Moneda y al Congreso Nacional con una nueva agenda que se proponga transformaciones econ\u00f3micas profundas apuntadas a una justa distribuci\u00f3n del ingreso, a garantizar los derechos fundamentales, pagando remuneraciones y pensiones dignas, adem\u00e1s de empe\u00f1arse en recuperar para Chile sus recursos naturales estrat\u00e9gicos. Entre muchos otros imperativos, ciertamente, que ya se ha visto ser\u00edan muy dif\u00edciles, si no imposibles, de alcanzar sin consolidar un nuevo orden institucional. Una Carta Fundamental debatida y legitimada por el pueblo, como sucede en aquellos pa\u00edses de verdadera vocaci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>De esta forma, al no expresarse con meridiana claridad todos los candidatos respecto de las reformas que se proponen llevar a cabo, ni menos definirnos c\u00f3mo lo har\u00edan, cualquiera de los que aparecen con m\u00e1s posibilidades de ser elegidos lo que nos auguran es un estricto \u201cm\u00e1s de lo mismo\u201d. Es decir, a lo sumo reformas cosm\u00e9ticas que prolonguen nuestra pavorosa desigualdad y un clima cada vez m\u00e1s tenso y efectivamente peligroso para nuestra convivencia. Esto significa, que lo que se vive hoy en La Araucan\u00eda, por ejemplo, pueda multiplicarse por todas las regiones. Cuando ya todos sabemos que la situaci\u00f3n de la salud, de la previsi\u00f3n, el crecimiento del crimen organizado y hasta la corrupci\u00f3n de la pol\u00edtica, empresarial, de los militares y los polic\u00edas son fen\u00f3menos indiscutibles y palpables cotidianamente. Los que nos amenazan con una grave explosi\u00f3n social y, por qu\u00e9 no, un\u00a0nuevo quiebre institucional.<\/p>\n<p>Si algo nos ense\u00f1a la historia es que los cambios y las revoluciones las hacen los pueblos oprimidos cuando se organizan y se levantan para ejercer un camino de lucha propio. No conocemos transformaciones que nazcan de la buena voluntad de los gobernantes o de los mismos sectores que viven en la opulencia. Nuestra condici\u00f3n humana nos obliga a luchar por la justicia social, ojal\u00e1 que codo a codo con aquellos l\u00edderes m\u00e1s l\u00facidos y que est\u00e1n dispuestos incluso a inmolarse por amor a sus convicciones y comprometidos con la redenci\u00f3n de los m\u00e1s pobres, abusados y discriminados. Como ha ocurrido con tantos de nuestros h\u00e9roes y m\u00e1rtires.<\/p>\n<p>Desde la emancipaci\u00f3n de nuestras naciones hasta las revoluciones modernas constituyen una suma de guerras, conflictos fratricidas que siempre traen muchas v\u00edctimas y dolor antes de salir del t\u00fanel. El propio Pinochet fue forzado a irse no por \u201cun l\u00e1piz y un papel\u201d como algunos hip\u00f3critas lo aseguran, sino por la protesta social, las barricadas y hasta por ese atentado frustrado que lo atemoriz\u00f3 en extremo, como tambi\u00e9n a los Estados Unidos por lo que podr\u00eda suceder en Chile si no forzaba luego al Dictador a pactar el abandono formal del poder\u2026 S\u00ed; el abandono formal, porque ya sabemos que sigui\u00f3 cogobernando en nuestro pa\u00eds, aunque instalado en el Ej\u00e9rcito y en el Senado. Y ahora, hasta despu\u00e9s de muerto, lo sigue haciendo a trav\u00e9s de sus leyes, sistema econ\u00f3mico y las impunidades por todos conocidas.<\/p>\n<p>Desde luego que el hipot\u00e9tico triunfo de Pi\u00f1era ser\u00eda un obst\u00e1culo, un peligro, para los cambios que el pa\u00eds quiere, aunque el futuro morador de La Moneda se imponga en las elecciones pr\u00f3ximas solo dentro de la minor\u00eda que ejerce su derecho a voto, cuanto por los millonarios recursos de la propaganda electoral y las m\u00faltiples formas de cohecho que se mantienen estas competencias. No hay duda es que el candidato que puntea en las encuestas es \u201cun mal conocido\u201d a diferencia, posiblemente, de \u201cotros por conocer\u201d, y que podr\u00edan provocar que el pa\u00eds volviera a ilusionarse y decepcionarse con los que, prometiendo los cambios que despu\u00e9s no quieren o no pueden realizar, solo logran retrasar la ineludible movilizaci\u00f3n social de todo proceso de redenci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>No tenemos duda que un triunfo de Pi\u00f1era podr\u00eda agudizar las fuertes tensiones que ya se expresan en nuestra sociedad. Quiz\u00e1s en ello radique justamente su \u201cpeligro\u201d o m\u00e1s bien la zozobra de quienes, a esta altura, solo hacen gala de una gran candidez o de una \u201cc\u00f3mplice pasividad\u201d, en cuanto a que la justicia social y los derechos conculcados podr\u00edan lograrse con los mismos integrantes de nuestras c\u00fapulas pol\u00edticas y referentes partidistas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 16 de octubre 2017 Aunque se trata solo de un recurso electoral nacido del comando de Alejandro Guillier, vale la pena realmente preguntarse por qu\u00e9 podr\u00eda ser un peligro para Chile que fuera reelegido Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era. 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