{"id":651,"date":"2018-08-31T19:48:29","date_gmt":"2018-08-31T19:48:29","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=651"},"modified":"2018-08-31T19:48:29","modified_gmt":"2018-08-31T19:48:29","slug":"el-principal-proposito-de-los-militantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/31\/el-principal-proposito-de-los-militantes\/","title":{"rendered":"El principal prop\u00f3sito de los militantes"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 31 de julio 2017<\/p>\n<p>Cuando el que escribe esta columna era estudiante universitario nos resultaban altamente sospechosos que algunos compa\u00f1eros, parientes o amigos no demostraran inter\u00e9s por la pol\u00edtica ni militaran en partido alguno. En nuestra juventud, los compromisos eran contundentes, loables, y las colectividades pol\u00edticas se esmeraban en captar j\u00f3venes para formarlos ideol\u00f3gicamente, y asumieran un compromiso muy activo en los procesos electorales. Hoy, sin embargo, lo que resulta muy sospechoso es la militancia, cuando pr\u00e1cticamente todo el mundo asume que inscribirse en un partido tiene dos explicaciones posibles: el deseo de\u00a0hacer carrera pol\u00edtica o conseguir un puesto en la administraci\u00f3n p\u00fablica. Convertirse en un operador bien remunerado pero dependiente de las c\u00fapulas partidistas, los parlamentarios, alcaldes y otros altos funcionarios p\u00fablicos. Para poder exhibir su militancia, cuando convenga, sobre todo a la hora de postular a un empleo.<\/p>\n<p>As\u00ed como hoy se habla de la \u201cfamilia militar\u201d hasta hoy es posible todav\u00eda, reconocer nombres, apellidos y parentescos asociados a la Democracia Cristiana, al Partido Comunista o a las m\u00faltiples hist\u00f3ricas fracciones de los socialistas. As\u00ed como tambi\u00e9n en la derecha se reconoc\u00edan dos vertientes muy claras hasta el Golpe Militar de 1973, cuando ambas asumieron un papel activo en la desestabilizaci\u00f3n de nuestra democracia, la consumaci\u00f3n del Golpe y la justificaci\u00f3n de los horrores que le siguieron.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de largos meses en que los partidos se han esforzado por actualizar sus listas de militantes, la verdad es que la suma de todos los inscritos representa un porcentaje \u00ednfimo de la ciudadan\u00eda, entre los cuales debemos considerar los que fueron incluso sobornados a cambio de su firma, o a los que fueron suplantados violando gravemente la Ley Electoral. En efecto, centenares de personas que quisieron sufragar en las primarias se encontraron con la sorpresa de estar inhabilitados para ejercer el voto por aparecer militando en una colectividad que no participaba de este proceso.<\/p>\n<p>Como muchos actores pol\u00edticos lo reconocen sin desparpajo, hace tiempo que los partidos dejaron de ser ideol\u00f3gicos, compartir un ideario o programa com\u00fan. Por lo mismo que las diferencias y las tensiones al interior de estas colectividades suele ser mucho m\u00e1s \u00e1cida o lapidaria. De esta forma es que la horizontalidad de posiciones, liderazgos e intereses suelen cruzar casi todo el espectro partidista. Por lo que nos es extra\u00f1o comprobar que hay laguistas, por ejemplo, mucho m\u00e1s activos dentro de la DC o el propio empresariado que entre socialistas y peped\u00e9s. Lo que explica tambi\u00e9n que su deseo de ser candidato fuera abortado desde sus propios domicilios partidarios y hoy, despu\u00e9s de la bochornosa Junta Nacional de la Democracia Cristiana, y las dudas de su candidata presidencial por permanecer en la carrera electoral, le haya permitido a varios de DC visualizar como posible que Ricardo Lagos Escobar emerja como una soluci\u00f3n para prolongarle la vida a la Nueva Mayor\u00eda y competir con alguna chance contra Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era.<\/p>\n<p>Desde los partidos m\u00e1s oficialistas, igualmente, no son pocos los que quisieran que el candidato independiente desista y de un paso al costado en favor de un nuevo candidato presidencial. Un incesante rumor dice que hay algunos operadores que tienen en sus manos varios miles de firmas para inscribir a Alejandro Guillier ante el Servicio Electoral, pero que se niegan a entregarlas a su directivos de campa\u00f1a en la espera de que \u00e9ste \u201ctire el mantel\u201d, renuncie a su candidatura y desde las viejas y \u00e1vidas figuras de la antigua Concertaci\u00f3n pueda proclamarse al mismo Lagos, a Jos\u00e9 Miguel Insulza u a otro que concite una f\u00f3rmula que les permita mantenerse en La Moneda y retener una buena representaci\u00f3n en el Congreso.<\/p>\n<p>En la derecha, incertidumbre es lo que sufre el mismo Pi\u00f1era ante la posibilidad de que Manuel Jos\u00e9 Ossand\u00f3n se sustraiga de su campa\u00f1a electoral. Tal como dentro del oficialismo se asume que los escu\u00e1lidos niveles de apoyo que mantiene la Presidenta muy dif\u00edcilmente les den posibilidad de obtener resultados auspiciosos en las pr\u00f3ximas presidenciales y parlamentarias. Todo lo cual revela que hoy sean mucho m\u00e1s importantes los caudillos pol\u00edticos que los partidos en los pr\u00f3ximos resultados. Aunque algunos sigan empe\u00f1ados en pegotear alianzas electorales con expresiones pol\u00edticas que no tienen otro objeto y rumbo que poner a los suyos e incondicionales en un ministerio, integrar una bancada parlamentaria o, en subsidio, asignarlos como embajadores o directores de las empresas del Estado. En las que Codelco se constituye en la principal joya de la Corona de nuestra curiosa democracia.<\/p>\n<p>Si usted se fija bien, no observamos discusiones pol\u00edticas ni program\u00e1ticas, sino solo c\u00e1lculos dentro de la llamada \u201cingenier\u00eda electoral\u201d que sigue en plena ebullici\u00f3n. Lo que m\u00e1s se nota en la ausencia de propuestas y, de existir algunas promesas, de verdad \u00e9stas no difieren realmente entre quienes las hacen. En los \u00faltimos d\u00edas, hay quienes muestran su horror por la posibilidad de que Pi\u00f1era vuelva a cruzarse la Banda Presidencial, olvid\u00e1ndose de que su anterior gobierno, de verdad, no mostr\u00f3 diferencias sustantivas con la de sus predecesores.<\/p>\n<p>En el fondo, a lo que m\u00e1s le temen estas personas es a perder su trabajo agenciado por su militancia, al riesgo de ser reemplazados por los que aguardan por \u00e9stos si triunfa su abanderado. Imag\u00ednese el desconsuelo que existe entre los centenares se asesores de la actual administraci\u00f3n, y que gozan de ingresos muy por encima del de los empleados de planta y carrera.<\/p>\n<p>La suerte del sistema previsional, de las isapres o de la propia reforma educacional no es lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n. Tampoco la posibilidad de que Chile se d\u00e9 una Constituci\u00f3n leg\u00edtima en su contenido y en su origen.\u00a0 Le consta ya al pa\u00eds que la amplia ventaja mayor\u00eda parlamentaria que ostent\u00f3 la Nueva Mayor\u00eda en este Gobierno, de verdad no sirvi\u00f3 de mucho en relaci\u00f3n a los consensos reales que existen, en realidad, entre los ex pinochetistas y los que han terminado por rendirse al legado del Dictador y a su institucionalidad.<\/p>\n<p>Para ser justo, este mismo cuadro se reproduce en la constelaci\u00f3n de astros y estrellas del progresismo, del izquierdismo o como quiera se denominen sus m\u00faltiples protagonistas. La obsesi\u00f3n por los cargos parlamentarios se est\u00e1 haciendo all\u00ed cada m\u00e1s m\u00e1s ostensible y fratricida, sobre todo cuando la tensi\u00f3n ya est\u00e1 posicion\u00e1ndose al interior del Frente Amplio. Es decir entre sus fundadores y due\u00f1os versus el ahora llamado \u201cpolo de izquierda\u201d. Un panorama harto complicado, entonces,\u00a0para la suerte de Beatriz S\u00e1nchez, la candidata ya proclamada, como para esos cuatro, cinco o m\u00e1s candidatos que persisten en competir en cada proceso electoral aportando con su atomizaci\u00f3n a que la disyuntiva sea la misma de los \u00faltimos 27 a\u00f1os de posdictadura. Esto es, consolidar a la misma clase pol\u00edtica gobernante que hoy, ya sea en el Gobierno o en el Congreso Nacional,\u00a0practique la llamada \u201cpol\u00edtica de los acuerdos\u201d,\u00a0para que todo siga m\u00e1s o menos igual. Para que el gran mundo empresarial contin\u00fae lucrando y enriqueci\u00e9ndose y nuestros recursos naturales entren en etapa de extinci\u00f3n; la inequidad se pronuncie a\u00a0niveles todav\u00eda m\u00e1s escandalosos y los trabajadores y pensionados simplemente entiendan que el crecimiento del pa\u00eds debe descansar sobre su inicua explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta que no se edifique desde el pueblo, por cierto, una aut\u00e9ntica alternativa, con la unidad, organizaci\u00f3n y la fuerza siempre indispensable para cambiar su condici\u00f3n y condenar los abusos de los gobernantes. Que en el caso de Chile no ofrece mayores diferencias, ya, entre, todos sus principales protagonistas. Cuando los llamados \u201ccupos\u201d importan m\u00e1s que los idearios.<\/p>\n<p>Es cierto: si en el pasado era meritorio militar en los partidos, hoy de verdad lo m\u00e1s decente parece sustraerse de una actividad venida a menos por el oportunismo y la corrupci\u00f3n. Una tragedia, sin duda,\u00a0para quienes militaron toda su vida y hoy comprueban la decadencia de la que estaba llamada a ser la m\u00e1s noble de las actividades p\u00fablicas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 31 de julio 2017 Cuando el que escribe esta columna era estudiante universitario nos resultaban altamente sospechosos que algunos compa\u00f1eros, parientes o amigos no demostraran inter\u00e9s por la pol\u00edtica ni militaran en partido alguno. 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