{"id":626,"date":"2018-08-31T19:34:34","date_gmt":"2018-08-31T19:34:34","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=626"},"modified":"2018-08-31T19:34:34","modified_gmt":"2018-08-31T19:34:34","slug":"la-muerte-de-un-gran-encubridor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/31\/la-muerte-de-un-gran-encubridor\/","title":{"rendered":"La muerte de un gran encubridor"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Martes 25 de abril 2017<\/p>\n<p>Por alguna raz\u00f3n que no comprendo del todo, al menos tres personas me han preguntado en las \u00faltimas horas si voy a comentar algo sobre la muerte de Agust\u00edn Edwards y, por cierto, no puedo soslayar el deceso de una persona que ha jugado un papel tan importante en la historia de nuestros \u00faltimos 50 o 60 a\u00f1os de vida nacional. Del propietario de la empresa period\u00edstica El Mercurio y heredero de un clan familiar que se asent\u00f3 en los grandes negocios de nuestro pa\u00eds y, por cierto, en el diario de mayor gravitaci\u00f3n pol\u00edtica, como debemos reconocerlo.<\/p>\n<p>Pero no soy de los que piensa que Agust\u00edn Edwards Eastman es un personaje \u201ccontrovertido\u201d, como lo han calificado en estas horas muchos medios de comunicaci\u00f3n y entrevistados. No soy de los ponderados que hoy despliegan todo su hipocres\u00eda y oportunismo. Soy, sin duda, de lo que creen que se trata de uno de los agentes m\u00e1s siniestros de la dictadura militar, como de un personaje que, antes de servir a Chile, como algunos dicen, dedic\u00f3 su vida a colaborar con el Imperio, la hegemon\u00eda estadounidense en el mundo, como con los reg\u00edmenes de facto m\u00e1s repugnantes del Planeta.<\/p>\n<p>Se trata, al mismo tiempo, de un inescrupuloso empresario que corriera terriblemente asustado a los Estados Unidos a demandar la intervenci\u00f3n de este pa\u00eds para desestabilizar al gobierno de Allende e instalar en el mando pol\u00edtico de la naci\u00f3n a Augusto Pinochet, acaso el personaje m\u00e1s favorecido por la inconsistencia democr\u00e1tica de Edwards y El Mercurio que siempre le sirvieron de plumarios. Como defensores irrestrictos de sus violaciones sistem\u00e1ticas de los Derechos Humanos, adem\u00e1s de part\u00edcipes de los montajes criminales m\u00e1s luctuosos de la Dictadura, de la DINA y la CNI.<\/p>\n<p>P\u00fablico es el reconocimiento que recibiera un mill\u00f3n de d\u00f3lares de la CIA para financiar las operaciones de su Diario contra la Unidad popular y el gobierno de Allende. En todo un conjunto de embustes que hasta hoy signan a este Diario como el m\u00e1s mentiroso, como el gran defensor de los poderosos del pa\u00eds que siguen posicionados de la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la cultura. Toda una vil trayectoria que lo llevara a ser juzgado y expulsado, en el 2015, por el Colegio de Periodistas.<\/p>\n<p>Nosotros tenemos la suerte de contar como editor general al periodista V\u00edctor Herrero, quien ha hecho la biograf\u00eda m\u00e1s completa de Agust\u00edn Edwards y su vida p\u00fablica. La misma suerte, tambi\u00e9n, de conocer el magn\u00edfico libro que escribiera M\u00f3nica Echeverr\u00eda acerca del entorno familiar de este personaje que tanto lacer\u00f3 la vida, por ejemplo, de su hermana Sonia y otros de sus familiares. Un texto que devela las deplorables conductas de Edwards en su \u00e1mbito privado. As\u00ed como la posibilidad que tuvimos de conocer, adem\u00e1s, los archivos desclasificados por los Estados Unidos, donde queda constancia de su traici\u00f3n a patria y de los sobornos que recibiera desde el imperio.<\/p>\n<p>En efecto, el retrato que podemos hacer de Agust\u00edn Edwards es el de un abominable sujeto que por su poder econ\u00f3mico salvara del juicio que a personas como \u00e9l se le hacen cuando los pa\u00edses superan las tiran\u00edas y consolidan efectivamente las democracias. Pero \u00a1NO!, lo que debemos agregar, tambi\u00e9n, es que Agust\u00edn Edwards fue un protagonista de la Posdictadura, un dilecto personaje de los gobiernos que sucedieron al de Pinochet. Un magnate comunicacional favorecido, como nadie, por los recursos fiscales destinados a la publicidad estatal, por la impunidad consentida por los Tribunales de Justicia que, al menos, debieron declararlo c\u00f3mplice y encubridor de horrendas masacres y deleznables art\u00edculos de prensa para justificar estos cr\u00edmenes o atribu\u00edrselos a las propias v\u00edctimas de la Resistencia.<\/p>\n<p>Ya sabemos que en virtud de la pol\u00edtica de \u201cencantar a los medios tradicionales\u201d, el gobierno del extinto Presidente Aylwin prefiri\u00f3 asesinar a la prensa democr\u00e1tica y condonarle las deudas al Mercurio que contrariar a don Agust\u00edn. Como hasta hace algunas semanas el candidato regal\u00f3n de El Mercurio para suceder a Michelle Bachelet era, sin tapujos, Ricardo Lagos Escobar. Porque, en realidad,\u00a0a Edwards nunca le gust\u00f3 Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era,\u00a0y en las reflexiones pol\u00edticas del matutino se estimaba de menos riesgo que Lagos accediera nuevamente a La Moneda que exponerse a un advenedizo como Guillier o a la tensi\u00f3n social que provocar\u00eda la posibilidad de que la derecha vuelva al Ejecutivo. Aunque entre los referentes pol\u00edticos del duopolio gobernante no existan diferencias muy marcadas, sino m\u00e1s bien la ilusi\u00f3n o la\u00a0candidez de algunos en cuanto se trata de opciones diferentes.<\/p>\n<p>Es evidente que en Edwards no se pueden descubrir los talentos o ideas\u00a0propias de quienes poseen o dirigen los m\u00e1s influyentes medios de comunicaci\u00f3n. Sus bi\u00f3grafos dicen que m\u00e1s bien se trataba de un sujeto oscuro, mal hablado, nunca tan h\u00e1bil como sus predecesores en los negocios, aunque astuto, ladino, como desnudo de normas \u00e9ticas. Muy parecido, en este sentido, al r\u00fastico Pinochet, aunque don Agust\u00edn tuvo la suerte de educarse en Londres y en Estados Unidos, de hablar mejor el ingl\u00e9s que el castellano y\u00a0rozar tangencialmente la cultura en sus m\u00faltiples viajes y estad\u00edas en el extranjero. Coleccionista de libros, m\u00e1s que un buen lector, a no ser de aquellos textos taurinos o referidos al rodeo, que fueron sus grandes aficiones.<\/p>\n<p>Por lo mismo que no se conoce nada o casi nada legado por su propia pluma, es que Edwards discurriera reclutar a tantos columnistas en su diario. Entre ellos, a un grupito de \u201cintelectuales de izquierda\u201d que, poco a poco, quiz\u00e1s por el simple hecho de familiarizarse con el Diario, han ido encant\u00e1ndose con la ideolog\u00eda neoliberal y la democracia acotada,\u00a0para paulatinamente desvincularse de las convicciones socialistas y vanguardistas que antes profesaron\u2026 Y all\u00ed siguen y, desde all\u00ed, se constituyen ahora en la peor astilla contra la justicia social, la equidad, la soberan\u00eda popular y la hermandad con nuestros pa\u00edses vecinos y hermanos. Verdaderamente, consolidados en sus espacios, pero obnubilados, adem\u00e1s, con la idea de aparecer en la Vida Social del Diario, en esto que Allende advert\u00eda que era uno de los principales defectos de los chilenos: su arribismo social.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 su muerte haga descansar a Chile y El Mercurio siga existiendo como el gran referente que es de los intereses que hay que neutralizar y que un pa\u00eds digno debiera tambi\u00e9n sepultar alg\u00fan d\u00eda. \u00a0Partidarios, como somos, de la diversidad informativa que \u00e9l, sin embargo, siempre despreci\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Martes 25 de abril 2017 Por alguna raz\u00f3n que no comprendo del todo, al menos tres personas me han preguntado en las \u00faltimas horas si voy a comentar algo sobre la muerte de Agust\u00edn Edwards y, por cierto, no puedo soslayar el deceso de una persona que ha jugado un papel <a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/31\/la-muerte-de-un-gran-encubridor\/\">Continuar leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=626"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":627,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions\/627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}