{"id":598,"date":"2018-08-31T19:12:21","date_gmt":"2018-08-31T19:12:21","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=598"},"modified":"2018-08-31T19:12:21","modified_gmt":"2018-08-31T19:12:21","slug":"traicion-y-cohabitacion-en-el-centro-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/31\/traicion-y-cohabitacion-en-el-centro-politico\/","title":{"rendered":"Traici\u00f3n y cohabitaci\u00f3n en el \u201ccentro\u201d pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 9 de enero 2017<\/p>\n<p>Si hay algo pr\u00e1cticamente imposible de definir es el llamado centro pol\u00edtico. Es decir, la denominaci\u00f3n que se dan partidos o candidatos incapaces de asumir su condici\u00f3n de izquierda o de derecha dentro del espectro pol\u00edtico. En las d\u00e9cadas de los 60 y 70 del siglo pasado, partidos como la Democracia Cristiana abogaban por ser reconocidos como progresistas o vanguardistas, aunque su ideolog\u00eda no se identificara con las ideas marxistas o leninistas que estaban en boga. De all\u00ed que se definieran de \u201cizquierda cristiana\u201d, denominaci\u00f3n que despu\u00e9s adoptaran los que rompieron con esta colectividad acus\u00e1ndola, justamente, de haberse \u201cderechizado\u201d.<\/p>\n<p>A la luz de los cambios mundiales y el desenlace del nazismo y del fascismo, para los partidos de derecha hasta resultaba bochornoso ser definidos como \u201cmomios\u201d, seg\u00fan el mote que hasta ahora, incluso, reciben. De all\u00ed que por mucho tiempo se hablara de aquel \u201ccomplejo de izquierda\u201d\u00a0que padec\u00edan los conservadores y retardatarios en la idea de parecer, tambi\u00e9n, progresistas o renovadores. En un tiempo en que el sufragio popular castigaba severamente a quienes se opon\u00edan a las reformas.<\/p>\n<p>Hoy, ambos referentes empoderados de los 27 largos a\u00f1os de la posdictadura prefieren definirse como de \u201ccentroderecha\u201d o \u201ccentroizquierda\u201d, nada m\u00e1s que como un recurso ret\u00f3rico o propagand\u00edstico, porque lo que existe, desde siempre, son agrupaciones que favorecen las transformaciones sociales\u00a0y los prop\u00f3sitos de justicia social, versus aquellas que son refractarias a los grandes cambios y defienden la sociedad desigual consolidada por el actual modelo pol\u00edtico, econ\u00f3mico y cultural. Un ordenamiento institucional que mucho le falta para cumplir con los est\u00e1ndares democr\u00e1ticos y permitir al ejercicio pleno de la soberan\u00eda popular.<\/p>\n<p>En este sentido, ser de derecha hoy es defender buena parte del sistema autoritario heredado de la Dictadura, justificar el Golpe Militar de 1973 y resistirse a que se esclarezca plenamente lo sucedido en esos 17 a\u00f1os de interdicci\u00f3n ciudadana, incluidas aquellas sistem\u00e1ticas violaciones de los Derechos Humanos.<\/p>\n<p>Aunque no sea reconocido as\u00ed, es perfectamente n\u00edtida la resistencia de la derecha a las investigaciones de los Tribunales, como al ejemplar castigo a los responsables de tan oprobiosos cr\u00edmenes cometidos. Tal como es posible apreciar que hay expresiones pol\u00edticas contrarias a una nueva Constituci\u00f3n, como a la posibilidad de una Asamblea Constituyente. La colusi\u00f3n de los intereses de los grandes y poderosos empresarios con el comportamiento de algunos gobernantes y legisladores consagra la realidad plena de la derecha en nuestro pa\u00eds. La existencia de ultraderechistas, por lo dem\u00e1s, si se los compara con otras expresiones del mundo que, asumi\u00e9ndose como tales, desde hace mucho tiempo dan garant\u00eda de ser democr\u00e1ticas y respetuosas de las decisiones ciudadanas.<\/p>\n<p>En los sectores que hoy representan al oficialismo y la Nueva Mayor\u00eda es tambi\u00e9n falaz la existencia de \u201ccentroizquierdistas\u201d. Sin duda, quienes forman parte de esta coalici\u00f3n lo que persiguen por sobre todo es consolidar ventajas electorales, mantenerse en La Moneda, tener una presencia mayoritaria en el Congreso Nacional y municipios del pa\u00eds. Las tensiones internas entre los que realmente buscan los cambios y los que se oponen o los morigeran cada vez son m\u00e1s ostensibles. De all\u00ed que, para evitar la confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica, lo \u00fanico que discurren estas expresiones es a levantar candidatos que rindan mejor ejercicio frente a las encuestas, m\u00e1s que a encarnar posiciones o rumbos. No importando su trayectoria y condiciones genuinas de liderazgo intelectual y \u00e9tico, sino la simple posibilidad de conquistar votos.<\/p>\n<p>La historia registra las confrontaciones ideol\u00f3gicas que se expresaban en Chile antes del Quiebre Institucional. La forma en que, por ejemplo, las candidaturas de Salvador Allende o de Radomiro Tomic encarnaron n\u00edtidos proyectos hist\u00f3ricos, m\u00e1s que c\u00e1lculos electorales. As\u00ed c\u00f3mo una candidatura de rasgos pol\u00edticos y program\u00e1ticos tan superficiales como la de un Jorge Alessandri ser\u00eda vista actualmente como s\u00f3lida y ejemplar por la derecha. Por los que hoy sus partidos apuestan a candidatos que no tienen m\u00e1s m\u00e9rito que el dinero que pueden aportar a sus candidaturas; cuanto ser conocidos, m\u00e1s que valorados,\u00a0por la opini\u00f3n p\u00fablica que se expresa en los sondeos. Por cierto, frente a esa mitad de ciudadanos inclinados a abstenerse nuevamente de estas contiendas.<\/p>\n<p>Es evidente, tambi\u00e9n, que en esto de pertenecer a maquinarias electorales m\u00e1s que a entidades doctrinarias y program\u00e1ticas, los antiguos socialistas y comunistas convergen hacia el centro o francamente en la defensa, con algunos remilgos, del orden establecido por la derecha y los militares. De esta forma es que el casi desaparecido Partido Radical cobra br\u00edos, ahora, al discurrir un candidato \u201cindependiente\u201d que (m\u00e1s all\u00e1 de sus m\u00e9ritos) viene de los medios de comunicaci\u00f3n, m\u00e1s que de la pol\u00edtica. Fen\u00f3meno que se reproduce por decenas con aquellos postulantes al Parlamento o a los municipios propios del mundo art\u00edstico, deportivo\u00a0o hasta de la misma far\u00e1ndula de la televisi\u00f3n y de los espect\u00e1culos.<\/p>\n<p>Hoy,\u00a0ya son muchos los que reconocen que la propia elecci\u00f3n y reelecci\u00f3n e Michelle Bachelet se explica en el encanto que su figura provoc\u00f3 en la poblaci\u00f3n mucho m\u00e1s que en sus atributos ideol\u00f3gicos o program\u00e1ticos. En lo que se explicar\u00eda que muchas de sus ofertas electorales se hayan hecho agua especialmente en esta segunda administraci\u00f3n. Cuando ni siquiera en materia de Derechos Humanos su gobierno ha sido capaz de asumir una s\u00f3lida conducta y coherencia, al extremo que estos a\u00f1os ser\u00e1n recordados como un verdadero retroceso en el objetivo de reconocer y consolidar los derechos de nuestras etnias fundacionales. Cuando, de nuevo, el terrorismo de estado se hace presente, por ejemplo, en la Araucan\u00eda.<\/p>\n<p>En el enorme n\u00famero de autocandidatos no observamos hasta aqu\u00ed las ideas que nos prometen con insistencia majadera. Pese a no emitir pronunciamiento alguno respecto de las demandas sociales que irrumpen en las calles y ciudades de todo el pa\u00eds. Ni en materia de previsi\u00f3n es posible observar en \u00e9stos propuestas contundentes, m\u00e1s all\u00e1 de reconocer que el sistema de las AFP est\u00e1 en cierta crisis.<\/p>\n<p>Bochornosamente ausente parece estar, adem\u00e1s, el objetivo de una reforma institucional y la recuperaci\u00f3n de aquellos recursos estrat\u00e9gicos privatizados y extranjerizados por la Dictadura y los gobiernos de la Concertaci\u00f3n. Ni siquiera despu\u00e9s de los esc\u00e1ndalos de Soquimich, de la Papelera y de aquellas mineras que solo tributan por concentrado de cobre y no por todo el oro, la plata, el molibdeno y otros recursos que se llevan fuera del pa\u00eds.<\/p>\n<p>De esta forma, es que ya no es posible, siquiera, percibir en la pol\u00edtica un rumbo claro en materia educacional, objetivo que se anunciaba como emblem\u00e1tico en las reformas del actual Gobierno. Cuando ya no hay qui\u00e9n entienda lo que se quiere hacer al respecto, y la educaci\u00f3n p\u00fablica sigue sufriendo reveses de todo tipo. Cuando lo que podemos comprobar, ahora, es la presencia cada vez m\u00e1s altanera de los que buscan fortalecer la educaci\u00f3n privada, lucrativa y discriminatoria.<\/p>\n<p>Lo que har\u00eda falta es que los distintos partidos y coaliciones asuman francamente si son de izquierda o de derecha y dejen de escudarse en la vacua palabra \u201ccentro\u201d que solo sirve al desperfilamiento de la pol\u00edtica, como de excusa para mantener todo igual o parecido al legado de la Dictadura. Que desde fuera de la autodenominada centroizquierda surja una nueva y contundente expresi\u00f3n ideol\u00f3gica, estrat\u00e9gica y electoral que se comprometa realmente con los cambios y se sacuda de aquellos vergonzosos caudillos que anteponen sus ambiciones personales y el exitismo electoral a las trasformaciones cada vez m\u00e1s necesarias para consolidar una genuina democracia en nuestro pa\u00eds. Y conjurar, de paso,\u00a0las amenazas del populismo que ya se ha hecho carne en todos los referentes tradicionales.<\/p>\n<p>Y solo nos auguran con prolongar la posdictadura y avivar una severa explosi\u00f3n popular. En el reconocimiento de que el pinochetismo sigue vivo en toda esa \u201ccentro derecha\u201d e incluso viene penetrando a aquellos partidos y dirigentes que asum\u00edan un discurso progresista y apote\u00f3sicamente revolucionario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 9 de enero 2017 Si hay algo pr\u00e1cticamente imposible de definir es el llamado centro pol\u00edtico. Es decir, la denominaci\u00f3n que se dan partidos o candidatos incapaces de asumir su condici\u00f3n de izquierda o de derecha dentro del espectro pol\u00edtico. 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