{"id":577,"date":"2018-08-29T18:45:07","date_gmt":"2018-08-29T18:45:07","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=577"},"modified":"2018-08-29T18:45:07","modified_gmt":"2018-08-29T18:45:07","slug":"nueva-constitucion-otra-traicion-de-la-clase-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/29\/nueva-constitucion-otra-traicion-de-la-clase-politica\/","title":{"rendered":"Nueva Constituci\u00f3n, otra traici\u00f3n de la clase pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Martes 8 de noviembre 2016<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n pol\u00edtica de seguir postergando la consolidaci\u00f3n de una Carta Fundamental verdaderamente democr\u00e1tica entra\u00f1a, ciertamente, el encantamiento general de la clase pol\u00edtica por la institucionalidad autoritaria definida por la Constituci\u00f3n de 1980, salvo con algunas enmiendas que puedan ser acordadas por alg\u00fan gobierno de turno y el Congreso Nacional. Es claro que para las c\u00fapulas de los partidos parece m\u00e1s razonable convenir un conjunto de modificaciones a lo ya existente que abrirse a un proceso en que los ciudadanos asuman protagonismo a trav\u00e9s de una asamblea constituyente. Durante toda la posdictadura se le ha quitado el bulto al m\u00e1s leg\u00edtimo y eficiente de los procesos, como ha sido el camino previo de las constituciones m\u00e1s s\u00f3lidas y estables del mundo.<\/p>\n<p>Parece lamentable que nuestro pa\u00eds no se allane a encomendarle este texto tan primordial a un conjunto de chilenos definidos por elecci\u00f3n popular. No entendemos, francamente, que haya quienes tanto le temen a un c\u00f3nclave ciudadano, lo que ser\u00eda una novedad y oportunidad para Chile, cuando en toda nuestra trayectoria republicana las constituciones se han definido \u201centre gallos y medianoche\u201d, en componendas de los caudillos pol\u00edticos con los militares, los partidos y los m\u00e1s poderosos empresarios.<\/p>\n<p>De all\u00ed que nuestro marco jur\u00eddico y nuestra ley hayan favorecido siempre a las clases hegem\u00f3nicas e incurrido en aquellas aberrantes pr\u00e1cticas del derecho penal y procesal\u00a0que permiten los abusos, las inequidades econ\u00f3mico sociales y las complicidades de nuestros tribunales de Justicia. As\u00ed como esa sensaci\u00f3n tan extendida de que los pobres carecen de derechos efectivos e igualdad ante la Ley; como que los ricos, mediante buenos abogados y argucias judiciales, escapan siempre impunes de sus atropellos y delitos.<\/p>\n<p>La posibilidad de una Asamblea Constituyente, m\u00e1s que un capricho que lave la afrenta de la institucionalidad heredada de la Dictadura,\u00a0se constituya en una magnifica posibilidad de que el pa\u00eds discurra y apruebe una s\u00f3lida columna vertebral que sustente nuestra convivencia. Para que defina los poderes del Estado, su independencia y la mejor f\u00f3rmula para dirimir sus roles y diferencias. Para optar, por ejemplo, por un r\u00e9gimen presidencialista, semi presidencialista o parlamentario. Escoger entre una o dos c\u00e1maras legislativas y, al mismo tiempo,\u00a0consolidar un r\u00e9gimen en que las regiones tengan efectiva palabra y atribuciones.<\/p>\n<p>Una institucionalidad que, seg\u00fan las tendencias mundiales, nos conduzca a una democracia participativa, m\u00e1s que representativa. En que el sufragio efectivamente sea universal y secreto y no fomente los inauditos porcentajes de abstenci\u00f3n que hoy ponen tan en entredicho la solidez de nuestras instituciones, cuanto la solvencia de nuestros pol\u00edticos y funcionarios p\u00fablicos. Un r\u00e9gimen que se haga cargo, adem\u00e1s, de nuestra diversidad y consagre la naturaleza plurinacional de nuestro Estado.<\/p>\n<p>Una Carta Fundamental que asuma la obligaci\u00f3n de nuestros gobernantes de velar por una aut\u00e9ntica soberan\u00eda nacional. No solo en relaci\u00f3n a nuestras demarcaciones geogr\u00e1ficas sino, tambi\u00e9n,\u00a0destinada a proteger nuestros recursos naturales y bio diversidad. Que regule y le ponga l\u00edmites a la inversi\u00f3n extranjera que hoy se ense\u00f1orea en nuestros yacimientos, reservas acu\u00edferas, bosques y en el ancho y largo mar que ba\u00f1a nuestras costas.<\/p>\n<p>Que, al mismo tiempo, les garantice a todos los habitantes de este territorio acceder a la educaci\u00f3n, la vivienda y la salud hoy condicionadas por el lucro, as\u00ed como tan acotada a los que pueden pagar por los que son considerados servicios m\u00e1s que derechos. Que garantice la organizaci\u00f3n social, la existencia de sindicatos y toda suerte de organizaciones, de tal forma que nuestros ingresos no presenten la escandalosa brecha que hoy nos se\u00f1ala como uno de los pa\u00edses m\u00e1s desiguales de toda la Tierra. Al mismo tiempo que garantice un\u00a0sistema digno y solidario de pensiones y sueldos y salarios a escala humana,\u00a0que no est\u00e9n regidos por quienes manipulan el mercado, sino por los Derechos Humanos universalmente reconocidos.<\/p>\n<p>Una Asamblea Constituyente que defina la existencia de Fuerzas Armadas cuyos integrantes corran la misma suerte de los civiles. Sin sueldos y previsi\u00f3n de lujo; con un \u00fanico sistema de justicia como de salud, y en que el gasto en armas se acote a nuestras estrictas necesidades. Desestimando, por supuesto aquella idea de ser un pa\u00eds poderoso fratricida, a cambio de que nos sintamos hermanos y socios de nuestros vecinos. Con una Constituci\u00f3n y leyes que exijan nuestra independencia nacional y no nos mantenga postrados, como ahora, a los lineamientos de la potencia imperial y las instituciones financieras internacionales.<\/p>\n<p>Que nos otorgue un ordenamiento jur\u00eddico propio de un Estado no confesional, pero que garantice debidamente la libertad de culto y de pensamiento. Que exija la que hoy es una condici\u00f3n universal de cualquier democracia seria, cual es la diversidad informativa, la prohibici\u00f3n de los monopolios comunicacionales, como de esa sumisi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n a la publicidad que paga y determina sus contenidos ideol\u00f3gicos. Que aliente verdaderamente la cultura, suprima las barreras tributarias al intercambio de conocimientos y otorgue recursos p\u00fablicos decorosos para el desarrollo de las artes y las ciencias.<\/p>\n<p>Una Asamblea Constituyente en que todo esto se discuta teniendo en vista del inter\u00e9s nacional y no el de los parlamentarios o moradores de La Moneda. Cuando lo que hemos visto hasta aqu\u00ed es que las leyes electorales, precisamente, se han hecho con la calculadora de los partidos y sus c\u00fapulas. Y hasta en la idea de descentralizar el pa\u00eds y darles mayor autonom\u00eda a las regiones se descubre la trampa y el resquicio legal.<\/p>\n<p>Que sea el pueblo el que decida mediante el ejercicio de su soberan\u00eda pol\u00edtica. Cuando la corrupci\u00f3n, adem\u00e1s, ha empa\u00f1ado tanto la independencia de los que se proclaman nuestros representantes. En que no se le deje espacio al delito,\u00a0la impunidad y al prop\u00f3sito de una casta pol\u00edtica empe\u00f1ada en perpetuarse en los cargos y servirse de ellos.<\/p>\n<p>Objetivos todos que ciertamente incomodan a los actuales detentadores del poder real y que exigen, por lo tanto, una alta concertaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n ciudadana para imponer, m\u00e1s temprano que tarde, una Asamblea Constituyente.<\/p>\n<p>Cuando ya nos encaminamos a completar tres d\u00e9cadas de posdictadura y completamos m\u00e1s de 40 a\u00f1os de interdicci\u00f3n ciudadana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Martes 8 de noviembre 2016 La decisi\u00f3n pol\u00edtica de seguir postergando la consolidaci\u00f3n de una Carta Fundamental verdaderamente democr\u00e1tica entra\u00f1a, ciertamente, el encantamiento general de la clase pol\u00edtica por la institucionalidad autoritaria definida por la Constituci\u00f3n de 1980, salvo con algunas enmiendas que puedan ser acordadas por alg\u00fan gobierno de turno <a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/29\/nueva-constitucion-otra-traicion-de-la-clase-politica\/\">Continuar leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=577"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":578,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/577\/revisions\/578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}