{"id":543,"date":"2018-08-29T18:27:11","date_gmt":"2018-08-29T18:27:11","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=543"},"modified":"2018-08-29T18:27:11","modified_gmt":"2018-08-29T18:27:11","slug":"la-descomposicion-politica-y-moral-de-los-partidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/29\/la-descomposicion-politica-y-moral-de-los-partidos\/","title":{"rendered":"La descomposici\u00f3n pol\u00edtica y moral de los partidos"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Martes 12 de julio 2016<\/p>\n<p>La desnaturalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica chilena corre aparejada con la descomposici\u00f3n de nuestros partidos. Despu\u00e9s de la Dictadura, dichas colectividades dejaron de ser referentes ideol\u00f3gicos o program\u00e1ticos, pasando a constituirse solo en herramientas para encarar las competencias electorales, o en instancias manejadas por sus c\u00fapulas para satisfacer sus apetitos personales o grupales. Incluso la UDI del extinto Jaime Guzm\u00e1n Err\u00e1zuriz devino en una expresi\u00f3n que, luego de representar fielmente la obra pinochetista, devino en una instituci\u00f3n manejada por operadores corrumptos, varios de ellos ahora formalizados por los tribunales.<\/p>\n<p>Asimismo, poco o nada queda en la Democracia Cristiana, como en los socialistas,\u00a0de aquellos s\u00f3lidos idearios legados por sus fundadores y l\u00edderes. As\u00ed como ser\u00eda muy dif\u00edcil concebir en los comunistas que siguieran tan aferrados a las concepciones que iluminaron el llamado \u201csocialismo real\u201d, sistema que cayera estrepitosamente con el derrumbe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. M\u00e1s all\u00e1 de algunos discursos, es dif\u00edcil descubrir en el Partido Radical (el m\u00e1s viejo de todos) que algo quede all\u00ed de lo que postulaban los gobiernos que ofreci\u00f3 este partido a Chile; a no ser ese \u201claicismo\u201d que profesan en general sus militantes, cuanto cierta disposici\u00f3n a defender e identificarse con los valores de la educaci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>En el ejercicio de releer a Salvador Allende, a un Frei Montalva y otros, lo cierto es que resulta colosal el contraste con lo que hoy profesan sus descendientes pol\u00edticos. Como enorme es la distancia que se puede descubrir, tambi\u00e9n, en lo defendido por muchos de los actuales protagonistas de la pol\u00edtica tan solo dos o tres d\u00e9cadas atr\u00e1s. Es decir, cuando el r\u00e9gimen neoliberal era abiertamente repudiado por quienes despu\u00e9s arribaran a La Moneda para sacralizarlo, o cuando la Constituci\u00f3n de 1980 era tachada de ileg\u00edtima tanto en su origen como contenido. Una sentencia que hoy aparece como subversiva y contraria al llamado \u201cestado de derecho\u201d, con el que hacen g\u00e1rgaras los actuales protagonistas de la pol\u00edtica y juran respetar estrictamente todos los que llegan a un cargo estatal.<\/p>\n<p>Al respecto, siempre se alude a la tesis con que Ricardo Lagos Escobar obtuviera el t\u00edtulo de abogado, un texto en que fustigara la concentraci\u00f3n econ\u00f3mica en Chile a la cual curiosamente su gobierno contribuyera tan notablemente, despu\u00e9s. As\u00ed como en la d\u00e9cada de los 60 y 70, los partidarios de Radomiro Tomic se negaban a ser reconocidos como de centro y se asum\u00edan como \u201cvoluntarios de la revoluci\u00f3n\u201d, mientras que hoy un importante senador DC reconoce que, de seguir en alianza su partido con la \u201cizquierda\u201d,\u00a0ello podr\u00eda llevar a militantes de su partido a preferir un candidato de la derecha en los pr\u00f3ximos comicios presidenciales. En la actualidad,\u00a0hasta hay socialistas y falangistas que se sonrojan con su compromiso anterior con la Reforma Agraria, como con la nacionalizaci\u00f3n o chilenizaci\u00f3n del cobre y de nuestras reservas naturales. Hoy definidas como\u00a0<em>\u201ccomodities\u201d,<\/em>\u00a0seg\u00fan las extranjeras expresiones incorporadas al lenguaje pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Antes era muy dif\u00edcil, cuanto no imposible, pensar que un \u201ccristiano de izquierda\u201d pudiera llegar a militar en el Opus Dei,\u00a0o que un jacobino marxista leninista de anta\u00f1o (incluso habiendo sido encarcelado o exiliado por la Dictadura) hoy llegara a desempe\u00f1arse\u00a0como miembro del directorio, asesor y lobista de los bancos m\u00e1s poderosos o del Consejo Minero. \u00a0Es as\u00ed como vemos en plena comprobaci\u00f3n el llamado \u201cs\u00edndrome de Estocolmo\u201d, que lleva a las v\u00edctimas a terminar identific\u00e1ndose con sus victimarios. La escritora M\u00f3nica Echeverr\u00eda acaba de publicar un libro en que describe certeramente este \u201creciclaje\u201d pol\u00edtico de quienes sostuvieron ayer las m\u00e1s\u00a0radicales posiciones y que hoy es tan frecuente encontrarlos en las p\u00e1ginas sociales de El Mercurio.<\/p>\n<p>El espect\u00e1culo, entonces, de los partidos pol\u00edticos es pat\u00e9tico. Las directivas nutren de derecha a izquierda sus presupuestos con donaciones de las grandes empresas y con recursos tambi\u00e9n llegados desde el extranjero que transgreden gravemente la Ley Electoral. Entrar a militar en estas colectividades es alistarse para obtener un cargo p\u00fablico, en ning\u00fan caso, ya, para profesar una idea o proponerse servir desinteresadamente al pa\u00eds, a su crecimiento, como a objetivos tan b\u00e1sicos como el de la \u201cigualdad de oportunidades\u201d para todos los habitantes de nuestro territorio.<\/p>\n<p>La idea, ahora, es servirse personalmente de la militancia partidista y del consecuente cargo que se le sea asignado porquienes parten y reparten la torta pol\u00edtica. Ello explica que la ex esposa de un diputado y dirigente socialista se haya dado ma\u00f1a para alcanzar una de las pensiones m\u00e1s millonarias al momento de jubilarse; que varios dirigentes y candidatos hayan recibido sistem\u00e1ticos aportes de un empresario pinochetista tan deleznable como el propio yerno del Dictador,\u00a0en el compromiso expreso o t\u00e1cito \u2013qu\u00e9 duda cabe- \u00a0de no intervenir jam\u00e1s sus cotos de caza o arrebatarle lo que obtuvo fraudulentamente.<\/p>\n<p>Con seguridad, ahora es imposible marcar un n\u00edtido l\u00edmite que separe a izquierdistas de derechistas, a cristianos de izquierda y cat\u00f3licos ultra conservadores. A marxistas y hedonistas; a neoliberales y socialistas renovados. De verdad, el escenario pol\u00edtico parece estar totalmente dominado por los mismos actores del pragmatismo o, m\u00e1s bien,\u00a0del oportunismo. Al extremo que, hasta en materia internacional,\u00a0se han ido quedando aislados los que proclaman las ideas de la solidaridad entre los pueblos o abogan por el latinoamericanismo. Un agudo observador extranjero que quiere publicar unas cr\u00f3nicas referidas a nuestro pa\u00eds nos confidenciaba que ya no era posible, tampoco, distinguir entre los barrios, autom\u00f3viles y las propias costumbres cotidianas entre los que se consideran de la Nueva Mayor\u00eda o de los partidos de la Oposici\u00f3n. As\u00ed como a ratos cuesta distinguir tambi\u00e9n entre las c\u00fapulas de delincuentes de cuello y corbata y las que siguen medrando indefinidamente en ciertos cargos sindicales y gremiales.<\/p>\n<p>Vivimos una realidad, como dice el tango, convertida en una \u201cporquer\u00eda\u201d, pero que todav\u00eda ofrece a la genuina izquierda o al progresismo la posibilidad de irrumpir en serio en la pol\u00edtica, construir acuerdos e impedir que los mismos de siempre sigan compartiendo o altern\u00e1ndose en el mero disfrute del poder. No hay duda que las viejas ideas de la justicia social, de participaci\u00f3n ciudadana, que patrocinaban la recuperaci\u00f3n de nuestros recursos estrat\u00e9gicos, una previsi\u00f3n y la salud igualitaria, como\u00a0la misma gratuidad de la educaci\u00f3n,\u00a0son pendientes que podr\u00edan levantar alternativa pol\u00edtica y movilizaci\u00f3n popular. Sobre todo, cuando todav\u00eda no se logra imponer verdad y reparaci\u00f3n respecto de los derechos humanos vulnerados por la Dictadura y ahora, con caracter\u00edsticas similares de represi\u00f3n, por esta larga Posdictadura. Cuando la suerte del propio Planeta y de la vida est\u00e1 condicionada a la obligaci\u00f3n de impedir la extrema riqueza, redistribuir los bienes como erradicar las formas criminales de intervenci\u00f3n en la naturaleza y nuestros fr\u00e1giles ecosistemas. Arriesg\u00e1ndonos a todos a un gran colapso, como lo viene advirtiendo la comunidad cient\u00edfica internacional.<\/p>\n<p>Gran oportunidad existe, entonces, para una pol\u00edtica que se refunde en los valores de la \u00e9tica y la solidaridad, cuando el mundo y la Regi\u00f3n nos convocan, adem\u00e1s,\u00a0a la integraci\u00f3n y hermandad entre nuestros pueblos, a desarmar los ej\u00e9rcitos fratricidas y disponer de m\u00e1s recursos en favor de los pobres y discriminados. Objetivo que solo podr\u00e1 ser atendido con una verdadera revoluci\u00f3n en la producci\u00f3n y el consumo. En la paz y el respeto a los derechos pol\u00edticos, sociales y culturales de todos. Llevando a cabo una verdadera revoluci\u00f3n de nuestras conciencias y costumbres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Martes 12 de julio 2016 La desnaturalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica chilena corre aparejada con la descomposici\u00f3n de nuestros partidos. 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