{"id":466,"date":"2018-08-29T15:01:11","date_gmt":"2018-08-29T15:01:11","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=466"},"modified":"2018-08-29T15:01:11","modified_gmt":"2018-08-29T15:01:11","slug":"la-justicia-que-debe-ser-posible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/29\/la-justicia-que-debe-ser-posible\/","title":{"rendered":"La justicia que debe ser posible"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 16 de agosto 2015<\/p>\n<p>A no pocas personas francamente les fastidia que, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os del fin de la Dictadura, se busque establecer todo lo acontecido en materia de violaciones a los DD.HH. y se busque el castigo a los culpables. Hay quienes se conmueven al ver que en su vejez los militares que cometieron cr\u00edmenes o fueron c\u00f3mplices y encubridores de los mismos sean llevados a la c\u00e1rcel y atribuyen a un acto de venganza que los tribunales procesen y condenen a quienes muchas veces obedecieron las instrucciones de quienes ya murieron en la impunidad. Hacen caso omiso, sin duda, de que la responsabilidad en estos casos es siempre personal, aunque se consideren las atenuantes de cada infractor. Pero el largo tiempo transcurrido en el silencio y en la renuencia de \u00e9stos a colaborar con la Justicia la verdad es que le asigna m\u00e1s agravante a sus delitos. M\u00e1s si se considera el dolor de tantas v\u00edctimas y familiares que tambi\u00e9n han fallecido en la espera de la verdad y la justa reparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Indultos, amnist\u00edas y reiterados \u201cpactos de silencio\u201d son los que explican que aquellas hist\u00f3ricas masacres al abrigo del Estado y consumadas contra los pobres, los ind\u00edgenas y opositores finalmente hayan seguido repiti\u00e9ndose y no pocos victimarios del pasado hoy sean reconocidos como grandes forjadores de nuestra vida republicana. En efecto, personajes como un Diego Portales o un Arturo Alessandri, as\u00ed como de quienes fueron los ejecutores o instigadores de sus cr\u00edmenes, debieran estar inscritos en las p\u00e1ginas negras de nuestra historia y no haber originado nunca monumentos y nombres de instituciones y calles. El que no se haya perseguido tantos desprop\u00f3sitos explica que en nuestro continente seamos el pa\u00eds con m\u00e1s horrores hist\u00f3ricos y con menos esp\u00edritu de hermandad hacia nuestros vecinos, toda vez que el fratricidio ha sido la constante de nuestros militares y gobernantes. Como lo hemos asegurado tantas veces, nuestros \u201cvalientes soldados\u201d en lo que se han hecho expertos es en matar, torturar y hacer desaparecer a sus propios compatriotas, desde el momento en que lograron ser los mejores disc\u00edpulos de la Doctrina de la Seguridad Nacional concebida y promovida por los Estados Unidos y la que en esencia promueve la eliminaci\u00f3n del llamado \u201cenemigo interno\u201d.<\/p>\n<p>Lo que ser\u00eda inaceptable, en todo caso, es que despu\u00e9s del Golpe de Estado de 1973 y de todo lo que sigui\u00f3 sean culpados solamente los militares, cuando es evidente que la cruenta rebeli\u00f3n de Pinochet y sus secuaces fue instigada por prominentes pol\u00edticos, por casi la totalidad de las c\u00fapulas empresariales y por comunicadores sociales que, hasta aqu\u00ed, libran completamente de toda condena. A pesar de los registros hist\u00f3ricos que marcan a los sediciosos de entonces y a diarios como El Mercurio y La Tercera sin cuyo criminal concurso no habr\u00eda sido del todo posible la Operaci\u00f3n Colombo, la muerte y desaparici\u00f3n de centenares de j\u00f3venes. As\u00ed como de tantos otros cr\u00edmenes posteriores que, sin embargo, fueron denunciados oportunamente por la prensa libre y digna de la \u00e9poca y cuyas denuncias era posible observarlas con solo pararse ante un quiosco de diarios. Reci\u00e9n cuando Agust\u00edn Edwards tuvo que sufrir el secuestro de uno de sus hijos, su peri\u00f3dico se avino en reconocer la existencia de detenidos desaparecidos y as\u00ed todav\u00eda existen desquiciados como un Herm\u00f3genes P\u00e9rez de Arce que siguen neg\u00e1ndose a aceptar los cr\u00edmenes de la DINA y la CNI, pese a los m\u00e1s de 500 a\u00f1os de c\u00e1rcel a los que fue condenado su amigo Manuel Contreras. Incre\u00edble parece que un canal p\u00fablico de televisi\u00f3n todav\u00eda le d\u00e9 tribuna a un analista tan perverso, cuando sujetos como \u00e9l en Europa se van directamente a la c\u00e1rcel por negar el genocidio nazi.<\/p>\n<p>Cuando en estos d\u00edas se aprecia la soberbia de las patronales empresariales, y hasta se sedicente oposici\u00f3n a las reformas aprobadas por la ciudadan\u00eda, necesariamente hay que atribuir a la impunidad que los favoreci\u00f3 que hayan vuelto a subir el tono e intentar corromper a la pol\u00edtica en defensa de sus abusivos intereses. Justo y necesario ser\u00eda que su suerte no fuera distinta a la de los militares cuando ellos por tantos a\u00f1os tuvieron alianza con el Dictador, callaron sus cr\u00edmenes y recibieron sus d\u00e1divas y sobornos. Bien representadas, por ejemplo, en ese buen n\u00famero de empresas fiscales que se le otorg\u00f3 a precio vil y que han alimentado sus fortunas personales. Debemos, sin duda, considerar que la Dictadura tambi\u00e9n cometi\u00f3 horrendos cr\u00edmenes econ\u00f3micos y sociales de la mano de los titulares de la Sofofa y la Confederaci\u00f3n de la Producci\u00f3n y el Comercio y otras organizaciones empresariales y consorcios que no debieran escapar a la Justicia y ser obligados a reparar al pueblo chileno y a los trabajadores que fueron abusados por el llamado Plan Laboral que pisote\u00f3 los derechos sindicales y los mantiene en interdicci\u00f3n hasta hoy.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, justo y necesario ser\u00eda que los pol\u00edticos que instigaron nuestra ruptura institucional y tambi\u00e9n cogobernaron con Pinochet reciban la sanci\u00f3n ejemplificadora. Es una verg\u00fcenza que algunos de estos personajes hayan regresado a La Moneda y accedido al Parlamento sin responder por su colaboraci\u00f3n o silencio c\u00f3mplice y que hoy, a prop\u00f3sito de los casos de corrupci\u00f3n que se ventilan en los Tribunales, puedan llegar a ser condenados, al igual que el m\u00edtico Al Capone, solo por sus actuales delitos tributarios y no por su estrecha relaci\u00f3n con las pol\u00edticas represivas de la dictadura c\u00edvico militar que los cont\u00f3 entre sus protagonistas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ser\u00eda conveniente que fueran alguna vez juzgados aquellos que negociaron la salida pol\u00edtica o la actual posdictadura y que son los responsables de pactar con Pinochet su impunidad, liberarlo de la Justicia Internacional y consentir en la mantenci\u00f3n de un r\u00e9gimen institucional que, despu\u00e9s de 25 a\u00f1os, todav\u00eda lleva el sello del Dictador. Pol\u00edticos que hoy se ufanan, por ejemplo, de aquella Comisi\u00f3n Valech a la que concurrieron a testimoniar miles de chilenos que fueran detenidos y torturados y cuyas revelaciones La Moneda decidiera dejar archivados por cincuenta a\u00f1os no para proteger la privacidad de las v\u00edctimas, como dicen, sino para ocultar hasta su deceso a tantos criminales que a\u00fan circulan sin contratiempo por las calles y hasta siguen relacionados como recibiendo sueldos y honorarios de las FF.AA.<\/p>\n<p>Personajes de la Concertaci\u00f3n coludidos con la Derecha para prolongar la Constituci\u00f3n de Pinochet, aprovecharse por a\u00f1os del inicuo sistema electoral, exterminar a la prensa democr\u00e1tica y convenir con los medios que se hicieron c\u00f3mplices del horror para practicar ese \u201cpacto del silencio\u201d que hoy se evidencias. Impunes, tambi\u00e9n, frente a una ciudadan\u00eda que, felizmente, despu\u00e9s de 25 a\u00f1os de incumplimientos, ya no conf\u00eda en ninguno de sus referentes y amenaza con una nueva y contundente abstenci\u00f3n electoral si los nuevos horrores se prolongaran sin ser sancionados debidamente. Pol\u00edticos \u00e1vidos de poder a cualquier precio y renuncio pol\u00edtico, que terminaron corrompi\u00e9ndose al extremo de golpear las puertas de los m\u00e1s repugnantes empresarios pinochetistas para financiar sus campa\u00f1as electorales y reelegirse una y otra vez en los cargos con ingresos que multiplican por cuarenta veces el sueldo m\u00ednimo que reciben m\u00e1s de la mitad del sector laboral chileno. Sin contar con otras prebendas y los sobornos que contin\u00faan recibiendo a la hora de tramitar ciertas leyes.<\/p>\n<p>Una justicia que se hace necesaria, adem\u00e1s, para los pol\u00edticos traidores. Para aquellos jacobinos del pasado y que hoy ofician de lobistas, defensores y asesores de los empresarios m\u00e1s corruptos del pa\u00eds y de los inversionistas extranjeros. Personajes, como el ex ministro Enrique Correa, cuyo encendido verbo llev\u00f3 a la lucha y muerte de miles de sus camaradas y compa\u00f1eros. Mientras ellos llenaban las embajadas, gozaban del exilio dorado,a diferencia de tantos otros miles de chilenos en la di\u00e1spora obligada, para retornar oportunamente a Chile reciclados en neoliberales y hasta en columnistas de los diarios que en el pasado los tildaban de terroristas.<\/p>\n<p>No cabe duda de que, como en otros momentos de nuestra historia, la impunidad es lo que todav\u00eda prevalece, pese a las nuevas condenas de uniformados. Pero en la era de la informaci\u00f3n, como se asegura, ya no ser\u00e1 posible pasar inadvertidos para siempre por la Justicia y acotar solo en los militares la responsabilidad de lo ocurrido en dictadura y posdictadura.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n se teme que, de permanecer sin juicio y castigo todos los que generaron tan tr\u00e1gicas circunstancias de nuestra historia, lo que arriesgar\u00e1 el pa\u00eds, ahora, n ser\u00e1 necesariamente que estos episodios puedan repetirse, sino que estalle, m\u00e1s temprano que tarde, una enorme explosi\u00f3n social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 16 de agosto 2015 A no pocas personas francamente les fastidia que, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os del fin de la Dictadura, se busque establecer todo lo acontecido en materia de violaciones a los DD.HH. y se busque el castigo a los culpables. 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