{"id":456,"date":"2018-08-29T14:55:30","date_gmt":"2018-08-29T14:55:30","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=456"},"modified":"2018-08-29T14:55:30","modified_gmt":"2018-08-29T14:55:30","slug":"las-trampas-del-voto-obligatorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/29\/las-trampas-del-voto-obligatorio\/","title":{"rendered":"Las trampas del voto \u201cobligatorio\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 5 de julio 2015<\/p>\n<p>Me cuento entre los que siempre repudi\u00e9 la iniciativa del voto voluntario. Pienso que es un deber c\u00edvico m\u00ednimo concurrir a sufragar y definir el destino pol\u00edtico del pa\u00eds. Por supuesto que la abstenci\u00f3n y el voto nulo se hacen plenamente leg\u00edtimos cuando la Ley Electoral burla la soberan\u00eda popular y la justa representaci\u00f3n en las instituciones del pa\u00eds. Quienes patrocinaron la voluntariedad del sufragio jam\u00e1s pensaron que la abstenci\u00f3n pudiera alcanzar hasta un 58 por ciento entre los ciudadanos inscritos en los registros electorales, tal como ocurri\u00f3 en los \u00faltimos comicios presidenciales y parlamentarios que, dicho sea de paso, fueron los m\u00e1s millonarios de nuestra historia en materia de propaganda electoral. Estos resultados lo que de verdad indicaron fue la pobre representatividad de quienes nos gobiernan y, peor a\u00fan, de quienes llegaron o permanecieron en el Parlamento.<\/p>\n<p>En estos \u00faltimos meses, para colmo, est\u00e1 quedando en evidencia que muchos candidatos le deben su triunfo a los enormes recursos que utilizaron en promoverse y dejar pr\u00e1cticamente inadvertida la postulaci\u00f3n de los que tuvieron una reducida caja electoral. Dineros, como se sabe, mal habidos y que burlaron los l\u00edmites dispuestos por el Servicio Electoral.<\/p>\n<p>Son tan severos los esc\u00e1ndalos de la colusi\u00f3n de la pol\u00edtica y los negocios, como la comprobaci\u00f3n de parlamentarios y funcionarios de gobierno sobornados por las grandes empresas, que ahora algunos dirigentes buscan reponer el voto obligatorio antes de que el desencanto ciudadano le propine al sistema institucional una abstenci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s contundente que la \u00faltima. Curioso resulta observar que entre los m\u00e1s entusiastas promotores del voto voluntario haya quienes hoy promueven legislar r\u00e1pidamente para volver atr\u00e1s y obligarnos a sufragar en los pr\u00f3ximos comicios municipales. En la desacreditaci\u00f3n actual de la pol\u00edtica, es muy posible que las c\u00fapulas del oficialismo y la oposici\u00f3n concuerden en tal reposici\u00f3n, toda vez que los delitos cometidos son transversales y alcanzan, incluso, a algunos referentes y dirigentes extraparlamentarios. Transgresiones que son m\u00e1s graves, todav\u00eda, cuando en la recaudaci\u00f3n electoral se tuvo la impudicia de recibir aportes de empresas que fueron privatizadas por la Dictadura y en manos de los m\u00e1s repugnantes colaboradores y c\u00f3mplices de Pinochet. O cuando, luego de elegidos, diputados y senadores han seguido recibiendo tales aportes empresariales y, con ello, servir descaradamente desde sus cargos a los intereses de sus donantes.<\/p>\n<p>Se quiere, por supuesto, evitar que el descontento y la protesta se encaucen por fuera del orden institucional prolongado por la Posdictadura, cuyos principales actores siguen renuentes a consultar al pueblo y convocar a una Asamblea Constituyente para encarar la grave crisis de credibilidad en todo el sistema que nos rige por la Carta Fundamental de 1980 todav\u00eda vigente. Se busca que el malestar de los profesores,\u00a0sindicatos, de los pensionados,\u00a0estudiantes y de tantos millones de chilenos indignados vuelva otra vez a ilusionarse o caer seducido por las promesas electorales, el populismo y el cohecho. Tanto como por el clientelismo, la repartici\u00f3n cuoteada de los cargos fiscales y tantos otros vicios adoptados por todo el espectro pol\u00edtico de quienes siguen aferrados al poder gracias a la impunidad y con la complacencia de la clase patronal, sus medios de comunicaci\u00f3n, como la cooptaci\u00f3n, incluso, de sectores de izquierda que han renunciado a la \u201ccalle\u201d para obtener granjer\u00edas en la administraci\u00f3n p\u00fablica, embajadas y otras d\u00e1divas.<\/p>\n<p>Con la reposici\u00f3n del voto obligatorio, se persigue tambi\u00e9n que la abstenci\u00f3n electoral no vaya a dejar al descubierto los onerosos recursos que la clase pol\u00edtica obtiene del erario p\u00fablico para financiar sus campa\u00f1as electorales o, como ahora se proponen, sus propios partidos pol\u00edticos. Un intento, \u00e9ste, pr\u00f3ximo a convertirse en Ley, antes de que el pa\u00eds conozca fehacientemente cu\u00e1ntos militantes permanecen en tales colectividades y siguen dispuestos a reinscribirse en sus registros. En efecto, si la contribuci\u00f3n fiscal va a estar supeditada a cu\u00e1ntos sufragios recibe tal o cual candidato o partido, no hay duda que las cifras podr\u00edan menguar gravemente las arcas de la pol\u00edtica. Especialmente, despu\u00e9s de las corrupciones que investiga la Justicia y que llevar\u00e1 a los empresarios a suprimir o restringir su costumbre de sobornar y digitar a la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por lo mismo es que se considerara tan bochornoso que siete diputados de la Nueva Mayor\u00eda propusieran la semana pasada mantener el aporte de las empresas a la pol\u00edtica, intento que fue felizmente desbaratado desde el propio Ejecutivo en su oferta de que ser\u00e1 el Estado el que se haga cargo de la mantenci\u00f3n de los desacreditados partidos. Todo un incidente que avala la idea de que no quede en manos del actual parlamento posibilidad alguna de definir un nuevo orden institucional o, incluso, la propia agenda de probidad tan ampliamente demandada.<\/p>\n<p>De la misma forma de lo absurdo que resultar\u00eda que los malhechores de cuello y corbata, los narcotraficantes y otros se hicieran cargo de legislar en contra de la creciente delincuencia, tampoco aparece sensato que tantos legisladores corruptos y hasta encauzados por los Tribunales puedan definir nuestro futuro institucional. Equivaldr\u00eda, sin duda, a amarrar a los perros furiosos con tiras de longanizas.<\/p>\n<p>Ser\u00eda muy c\u00e1ndido creerle a los mismos que decretaron el voto voluntario que ahora sinceramente quieran desamarrar lo que le impusieron al pa\u00eds, por cierto que sin consulta alguna a los ciudadanos y mediante el amplio y transversal acuerdo del duopolio pol\u00edtico, salvo contadas y dignas excepciones. En este sentido, preferir\u00edamos que los derechos del pueblo no fueran resueltos en el concili\u00e1bulo cupular, sino por un mecanismo de debate y consulta p\u00fablica. Sobre todo, cuando la que puede presentarse como una loable iniciativa tiene explicaci\u00f3n en la codicia pol\u00edtica, m\u00e1s que en la convicci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>As\u00ed como en el pasado el voto voluntario buscaba inhibir la participaci\u00f3n popular, ahora el sufragio obligatorio se propone dos nuevas trampas: impedir que la abstenci\u00f3n se haga masiva y termine por arrojar del poder pol\u00edtico a los inescrupulosos. Cuanto asegurar el m\u00e1s amplio flujo de recursos fiscales a sus organizaciones. Cuando hay tantas urgencias sociales desestimadas por los profesionales de la pol\u00edtica y los presupuestos \u00bfde la naci\u00f3n?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 5 de julio 2015 Me cuento entre los que siempre repudi\u00e9 la iniciativa del voto voluntario. Pienso que es un deber c\u00edvico m\u00ednimo concurrir a sufragar y definir el destino pol\u00edtico del pa\u00eds. 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