{"id":407,"date":"2018-08-24T16:52:23","date_gmt":"2018-08-24T16:52:23","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=407"},"modified":"2018-08-24T16:52:23","modified_gmt":"2018-08-24T16:52:23","slug":"la-esperanzadora-demonizacion-del-lucro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/24\/la-esperanzadora-demonizacion-del-lucro\/","title":{"rendered":"La esperanzadora demonizaci\u00f3n del lucro"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 26 de octubre 2014<\/p>\n<p>Una de las grandes consecuencias de las contundentes movilizaciones estudiantiles fue que el Chile quedara demonizada la palabra \u201clucro\u201d. Esto es, la obtenci\u00f3n de ganancias econ\u00f3micas en la educaci\u00f3n, especialmente cuando \u00e9stas se derivan del aporte del Estado a este proceso. Qued\u00f3 sentado en la conciencia nacional que nadie debiera profitar de un derecho humano considerado esencial, cuando en muchos pa\u00edses del mundo la ense\u00f1anza\u00a0es tarea del Estado y los estudiantes no pagan absolutamente nada por formarse. Las masivas protestas pusieron al desnudo c\u00f3mo se fue deteriorando la educaci\u00f3n p\u00fablica, al tiempo que muchos vieron como una oportunidad de negocio la inversi\u00f3n en establecimientos privados, especialmente si su actividad era subvencionada por el erario p\u00fablico.<\/p>\n<p>En el caso de las universidades, aunque el lucro siempre estuvo prohibido, es evidente que florecieron por doquier centros de ense\u00f1anza que, en el af\u00e1n fundamental de lucrar m\u00e1s all\u00e1 de recibir justos honorarios, no velaron por su excelencia acad\u00e9mica. De otra manera no se explicar\u00edan las millonarias transacciones comerciales de universidades y colegios, hasta el grado que tambi\u00e9n pas\u00f3 a ser un atractivo negocio para algunos inversionistas extranjeros.<\/p>\n<p>La Dictadura dej\u00f3 a la instrucci\u00f3n sujeta a las leyes del mercado como cualquier otra actividad econ\u00f3mica, objetivo que tuvo pleno asentamiento durante los gobiernos de la Concertaci\u00f3n, cuando no pocos personajes que pasaran por el ministerio de Educaci\u00f3n se convirtieran luego en inversionistas y due\u00f1os de colegios y centros de ense\u00f1anza superior. A favor del sostenedor privado, incluso, los distintos gobiernos de la pos dictadura dejaron languidecer la educaci\u00f3n p\u00fablica municipalizada a la vez que restringirles recursos a las universidades del Estado. En la impudicia, adem\u00e1s, de transfer\u00edrselos a los establecimientos privados. Ello tambi\u00e9n explica la decisi\u00f3n de miles de padres y apoderados de retirar a sus hijos de la escuela y el liceo fiscal cuya infraestructura y\u00a0financiamiento se deterioraban inexorablemente.<\/p>\n<p>La clase pol\u00edtica maniobr\u00f3 por a\u00f1os para dejar que todo continuara igual o se avino a algunas tibias reformas que muy r\u00e1pidamente fueron desestimadas por las organizaciones estudiantiles y de los maestros, convenci\u00e9ndose de que el estado chileno deb\u00eda retomar su papel hist\u00f3rico e impulsar a la brevedad una profunda reforma educacional. Un proceso finalmente impulsado por el segundo gobierno de Michelle Bachelet, pero cuyos resultados se hacen cada d\u00eda m\u00e1s inciertos en la discusi\u00f3n parlamentaria, los cuestionamientos de la derecha, la falta de experticia de las autoridades gubernamentales y en la enorme presi\u00f3n de las congregaciones religiosas, como de otros intereses corporativos de los propietarios de colegios y universidades.<\/p>\n<p>Por alguna extra\u00f1a actitud (sospechosa para algunos) los proyectos de ley discutidos en el Parlamento est\u00e1n dejando para m\u00e1s adelante el aumento sustantivo de recursos a los establecimientos p\u00fablicos, es decir, la primera y m\u00e1s urgente demanda planteada en las calles. Se han propuesto, m\u00e1s bien, atacar los procesos de financiamiento privado de los colegios subvencionados, as\u00ed como sus pr\u00e1cticas de selecci\u00f3n de estudiantes, en vez de partir por el rescate de los establecimientos p\u00fablicos y proponerse elevar la calidad de su ense\u00f1anza. Es claro que la gratuidad universal de la educaci\u00f3n y el derecho de todos a una instrucci\u00f3n solvente e igualitaria deber\u00e1n acabar con la discriminaci\u00f3n y la existencia de colegios exclusivos\u00a0 para los hijos de los ricos; sin embargo,\u00a0 lo razonable era partir por mejorar la infraestructura y la calidad docente de los centros educacionales rezagados y evitar la enorme resistencia surgida entre quienes creen, otra vez,\u00a0 que lo que buscan las autoridades es afectar la libertad de ense\u00f1anza,\u00a0 y son \u201cdefendidos\u201d por los detractores de cualquier avance democr\u00e1tico.\u00a0 En este sentido haber puesto \u201cla carreta por delante de los bueyes\u201d, como se dice, podr\u00eda poner en riesgo una de las reformas m\u00e1s extensamente demandadas por la sociedad civil.<\/p>\n<p>S\u00f3lo algunas voces m\u00e1s retardatarias defienden todav\u00eda la legitimidad de lucrar con la educaci\u00f3n. Es justo reconocer la existencia de no pocos pol\u00edticos e intelectuales de derecha que se han rendido a las buenas experiencias mundiales all\u00ed donde el Estado asume el papel fundamental de educar y hace innecesaria la participaci\u00f3n de agentes privados en los procesos de ense\u00f1anza y aprendizaje. La Reforma Tributaria, pese a lo discreta que result\u00f3, testimonia lo fatal que habr\u00eda resultado para la Oposici\u00f3n sustraerse a colaborar con el financiamiento fiscal a la educaci\u00f3n, aunque ciertamente los sectores m\u00e1s ricos no quisieran que sus hijos llegaran a compartir sala de clases con los de clase media y de los pobres.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, las jerarqu\u00edas eclesi\u00e1sticas est\u00e1n rindi\u00e9ndose a la idea de sostener establecimientos de elite y, desde el seno de sus organizaciones, esta reforma educacional ha despertado la dilecta y evang\u00e9lica opci\u00f3n por los pobres y desvalidos. Mostr\u00e1ndose muchos de sus actores crecientemente dispuestos a abrir sus establecimientos a la gratuidad y al derecho de todos a una educaci\u00f3n de calidad.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s interesante de todo es que con la estigmatizaci\u00f3n del lucro en el cumplimiento de un derecho humano fundamental, la sociedad chilena empieza a asumir que, en el\u00a0acceso general a otros derechos, como el de la salud, tampoco el Estado debiera permitir la existencia de las administradoras y centros de atenci\u00f3n privados destinados a atender a los que m\u00e1s tienen. Empresas que tambi\u00e9n persiguen enormes u abusivas utilidades en el descuido (c\u00f3mplice, tal vez) de un Estado que ha permitido el deterioro de los hospitales p\u00fablicos\u00a0que en el pasado prestaban un servicio de excelencia y hasta ejemplar para toda nuestra Regi\u00f3n. Muchos se preguntan por qu\u00e9 no debiera prohibirse tambi\u00e9n el lucro y hasta con m\u00e1s raz\u00f3n, todav\u00eda, en este \u00e1mbito, cuando la imposibilidad de pagar por los tratamientos de salud ocasiona a diario miles de muertes, como rezagos e impedimentos en la poblaci\u00f3n. Crece la convicci\u00f3n de los abusos que cometen los establecimientos privados que profitan de las cotizaciones de salud de los trabajadores, como tambi\u00e9n de los recursos y licencias fiscales en beneficio del \u201cemprendimiento privado\u201d en este cometido. Valoramos, por ello, las recomendaciones que surgieron de una comisi\u00f3n asesora presidencial que llama al Estado a intervenir en el sistema de salud, en un diagn\u00f3stico que ha prendido las alarmas de las isapres y de sus agentes en la pol\u00edtica. Cuando ya se sabe que con las donaciones de estas administradoras privadas se financian las candidaturas de tantos \u201cservidores p\u00fablicos\u201d.<\/p>\n<p>Al igual que lo anterior, parece inexplicable y bochornoso que la misma locomoci\u00f3n colectiva, que en muchos pa\u00edses es estatal, en nuestro pa\u00eds sirva para que diversos empresarios privados lucren y se beneficien de los millonarios subsidios que les otorga el Estado para un servicio, por lo dem\u00e1s, altamente ineficiente y repudiado por la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las mismas razones que se invocan para eliminar el lucro en la educaci\u00f3n y la salud podr\u00edan patrocinarse en esta inevitable necesidad de trasladarse para acudir al trabajo, a los estudios y volver a una hora conveniente a los hogares. Un gasto que casi agota m\u00e1s del 50 por ciento del salario m\u00ednimo mensual que reciben millones de trabajadores. Realidad que tiene como resultado la justa resistencia popular a cancelar los pasajes a los buses y el propio Metro.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan es lo que sucede con los fondos de las pensiones privatizadas y con la inescrupulosa entrega del Estado de los descuentos previsionales de todos los trabajadores de Chile a las Afps, una vez de la certeza que existe en que las jubilaciones ofrecidas por el sistema privado no le garantizan a nadie un ingreso digno al dejar de trabajar. Mientras que los due\u00f1os de estas administradoras privadas se jactan de las enormes utilidades que perciben del ahorro de quienes deben cotizar s\u00ed o s\u00ed en ellas. Por supuesto que tambi\u00e9n en este caso, los chilenos quisieran que se proh\u00edba el lucro y el Estado recaude y garantice una pensi\u00f3n digna.<\/p>\n<p>Asimismo, es del todo correcto pensar que tampoco en servicios tan indispensables como el agua potable, el gas y la electricidad estemos a merced de las distribuidoras privadas y extranjeras que, con los bancos, se reparten las mayores ganancias del pa\u00eds. Recaudando en tiempos de bonanza, de crisis o desaceleraci\u00f3n. Ello explica, por lo dem\u00e1s, que el valor de estos productos sea de los m\u00e1s exorbitantes\u00a0de Am\u00e9rica Latina y del mundo entero. Situaci\u00f3n agravada por la voracidad que tambi\u00e9n el Estado demuestra con los impuestos espec\u00edficos a los combustibles. Gravamen del que\u00a0escapan las Fuerzas Armadas y las grandes mineras. Algo de suyo inaudito, pero muy corriente en el pa\u00eds de las inequidades.<\/p>\n<p>No se trata de nada m\u00e1s que restituirle al Estado derechos y obligaciones reconocidas hasta por los reg\u00edmenes m\u00e1s capitalistas de la Tierra, y de los cuales no hay sospecha que quieran o busquen el socialismo, salvo el bien com\u00fan y la justicia distributiva. No hay duda, entonces, que las movilizaciones estudiantiles no solo demandaron cambios en la educaci\u00f3n, sino que abrieron la conciencia ciudadana a la posibilidad de emprender transformaciones verdaderamente ahogadas por la Constituci\u00f3n de Pinochet, como\u00a0por la acci\u00f3n de los poderes f\u00e1cticos que siguen\u00a0ense\u00f1oreados en nuestra pol\u00edtica e instituciones p\u00fablicas. En las calles de la Capital y de las principales ciudades del pa\u00eds qued\u00f3 sembrada la voluntad transformadora, a pesar del acomodo personal y el oportunismo de algunos j\u00f3venes dirigentes que, despu\u00e9s de desahuciar la institucionalidad vigente, terminaron cediendo a los \u201ccantos de sirena\u201d del poder y los partidos pol\u00edticos c\u00f3mplices de la desigualdad social que nos rige. Cuando se esmeran en garantizar la riqueza extrema de una \u00ednfima minor\u00eda, as\u00ed como vender a diario nuestra geograf\u00eda y soberan\u00eda al capital for\u00e1neo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 26 de octubre 2014 Una de las grandes consecuencias de las contundentes movilizaciones estudiantiles fue que el Chile quedara demonizada la palabra \u201clucro\u201d. 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