{"id":386,"date":"2018-08-24T16:30:53","date_gmt":"2018-08-24T16:30:53","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=386"},"modified":"2018-08-24T16:30:53","modified_gmt":"2018-08-24T16:30:53","slug":"el-encanto-cupular-de-las-interpelaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/24\/el-encanto-cupular-de-las-interpelaciones\/","title":{"rendered":"El encanto cupular de las \u201cinterpelaciones\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 27 de julio 2014<\/p>\n<p>Uno de los juegos predilectos de la clase pol\u00edtica es\u00a0la costumbre de interpelar a los ministros del gobierno, una liturgia o festividad que realiza la C\u00e1mara de Diputados sin m\u00e1s efecto que la enorme cobertura que le dan los medios de comunicaci\u00f3n al proceso, especialmente los canales de televisi\u00f3n interesados en cualquier episodio farandulero. La \u201cinterpelaci\u00f3n\u201d tiene un diputado acusador y un secretario de estado que asiste al Parlamento bien premunido de asesores, cifras, diagramas y diversos elementos que le permita salir airoso de esta instancia \u201cfiscalizadora\u201d, como se asegura, de nuestra C\u00e1mara Baja.<\/p>\n<p>Se trata de una acusaci\u00f3n en que ganan y pierden tanto interpelados como interpeladores, puesto que lo que siempre ocurre es que el ministro objetado reciba el m\u00e1s incondicional respaldo del Ejecutivo, cuanto que el diputado designado para tal impugnaci\u00f3n logre minutos valiosos de exposici\u00f3n en los medios informativos. En cuanto a los parlamentarios que asisten a este evento, la pr\u00e1ctica indica que ninguno logra conmoverse ni con lo que se le enrostra al acusado, ni con la defensa que \u00e9ste hace de s\u00ed mismo. Invariablemente, al t\u00e9rmino de esta sesi\u00f3n especial todos reaccionan respecto de esta interpelaci\u00f3n con lo que ya ten\u00edan previsto decir antes de escuchar los cargos y descargos.<\/p>\n<p>La que pierde, por supuesto, es la pol\u00edtica con este tipo de actuaciones medi\u00e1ticas. Hasta el m\u00e1s elemental ciudadano se cuestiona que deba pagar impuestos para financiar las suculentas dietas parlamentarias para actos tan inconducentes e hip\u00f3critas. Tampoco se entiende que, con el c\u00famulo de proyectos de ley que esperan su tramitaci\u00f3n legislativa, los honorables diputados se recreen en estas interpelaciones que, para colmo, tambi\u00e9n distraen al conjunto del gabinete presidencial en sus rutinarias actividades. Incluso la oferta comunicacional de los medios se restringe, se empobrece,\u00a0con este tipo de noticias que, conforme a lo que le interesa realmente al pa\u00eds y ocurre en el mundo, resultan absolutamente banales. Los periodistas que cubren en el Parlamento mismo estas interpelaciones reiteradamente comprueban que el r\u00edspido tono que adquieren,\u00a0al t\u00e9rmino de las mismas, sin embargo, los contradictores recuperen r\u00e1pidamente el denominado\u00a0fair<em> play<\/em>\u00a0y algunas veces hasta se retiren juntos del hemiciclo para comentar la jornada ya sea en un restor\u00e1n u otro lugar frecuentado por nuestros \u201crepresentantes populares\u201d en Valpara\u00edso o en su retorno a Santiago.<\/p>\n<p>Incuestionablemente, cualquier interpelaci\u00f3n a una persona de confianza de los jefes de estado se transforma en un acto s\u00ednico y pueril. Si un ministro o intendente procede inconvenientemente, obviamente \u00e9ste debiera ser reprendido o removido por el jefe de estado que lo design\u00f3. Si la Presidenta de la Rep\u00fablica, en este caso, no reacciona ella misma ante las acusaciones que se le hacen a su ministro de Interior o a su delegado en la Araucan\u00eda es porque estima que est\u00e1n actuando adecuadamente y, por lo mismo,\u00a0se hacen con ello co responsables de sus actos u omisiones. Ya sabemos que todos los que ostentan un cargo de confianza tienen firmada con antelaci\u00f3n su renuncia y que muchas veces \u00e9sta se materializa sin siquiera reprenderlos o explicarles las razones de su remoci\u00f3n. En el gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle hubo un ministro que acompa\u00f1\u00f3 al Jefe de Estado en una larga actividad, pero al regresar a su despacho reci\u00e9n comprob\u00f3\u00a0que\u00a0hab\u00eda sido destituido, sin que ambos hubiesen cruzado palabra al respecto. Asimismo, todos los il\u00edcitos que golpearon las puestas de la Justicia durante el gobierno de Lagos victimizaron a sus colaboradores y nunca rozaron al Jefe de Estado que evidentemente los hab\u00eda consentido. Se ha convertido pr\u00e1cticamente en una rutina republicana exculpar de todo a los jefes de estado e imputarles a sus colaboradores o a los otros poderes del Estado las faltas que comete su administraci\u00f3n. Es cosa de revisar la historia.<\/p>\n<p>Ocurre siempre, por lo dem\u00e1s,\u00a0que los ministros interpelados por el Parlamento e, incluso, por los medios de comunicaci\u00f3n suelen quedarse largamente en sus puestos, aunque el propio jefe o jefa de estado aprecie que ha actuado negligentemente. No hay duda que cualquier morador de La Moneda prefiere postergar una remoci\u00f3n hasta que amainen las acusaciones y la opini\u00f3n p\u00fablica y la prensa ni sospechen que puedan ser reemplazados. En estos d\u00edas, hemos sabido que una colaboradora del ministro Eyzaguirre que lo habr\u00eda inducido a otorgar esa pol\u00e9mica entrevista a El Mercurio tendr\u00eda sus d\u00edas contados por su candidez y\u00a0posiblemente ser\u00eda retirada del lado del ministro de Educaci\u00f3n de manera discreta\u00a0cuando \u201camaine el temporal\u201d. Aunque es posible que a la postre se salve cuando sabemos que es justamente en la pol\u00edtica donde existe mayor impunidad en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Lo que ser\u00eda m\u00e1s propio de un estado de derecho democr\u00e1tico es que los ciudadanos alcanzasen la facultad de acusar y remover a sus autoridades. Que existieran formas reguladas de interpelaci\u00f3n a tantos funcionarios p\u00fablicos que incumplen con lo que prometieron como candidatos o se demuestran ineptos o corruptos en el ejercicio de sus funciones. M\u00e1s que las leyes de transparencia, creemos que estos procesos podr\u00edan cautelar mejor los derechos pol\u00edticos y econ\u00f3micos de una poblaci\u00f3n cada vez m\u00e1s decepcionada de sus\u00a0pretendidos representantes. Todos los cuales, adem\u00e1s, son\u00a0resultantes\u00a0de un sistema electoral espurio y de una abstenci\u00f3n mayoritaria. Sin embargo, solo es posible augurar estos mecanismos de control en caso de que se le entregue a los propios ciudadanos y a una asamblea constituyente la posibilidad de definir un nuevo orden institucional. En manos de La Moneda y del actual Poder Legislativo solo es posible esperar \u201cm\u00e1s de lo mismo\u201d, lo que muchos est\u00e1n temiendo de las bulladas reformas que se propuso la actual Administraci\u00f3n y que se est\u00e1n quedando \u00fanicamente en la c\u00e1scara de lo prometido, descorazonados en los concili\u00e1bulos de las c\u00fapulas partidarias y las presiones de quienes por fin asomaron n\u00edtidos como los verdaderos due\u00f1os de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 27 de julio 2014 Uno de los juegos predilectos de la clase pol\u00edtica es\u00a0la costumbre de interpelar a los ministros del gobierno, una liturgia o festividad que realiza la C\u00e1mara de Diputados sin m\u00e1s efecto que la enorme cobertura que le dan los medios de comunicaci\u00f3n al proceso, especialmente los <a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/24\/el-encanto-cupular-de-las-interpelaciones\/\">Continuar leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=386"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/386\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":387,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/386\/revisions\/387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}