{"id":339,"date":"2018-08-21T14:28:29","date_gmt":"2018-08-21T14:28:29","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=339"},"modified":"2018-08-21T14:28:29","modified_gmt":"2018-08-21T14:28:29","slug":"un-pais-presumido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/21\/un-pais-presumido\/","title":{"rendered":"Un pa\u00eds presumido"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 4 de noviembre 2013<\/p>\n<p>La competencia electoral\u00a0ha permitido develar mejor la condici\u00f3n real de nuestro pa\u00eds gracias a la diversidad de candidatos y la exposici\u00f3n de \u00e9stos ante los medios de comunicaci\u00f3n. Al mismo tiempo que hemos conocido interesantes diagn\u00f3sticos e idearios, tambi\u00e9n ha quedado patente la total insolvencia de muchos contendientes, la precariedad de sus programas, como sus demag\u00f3gicos planteamientos. Con la propaganda multimillonaria y superficial que invade ciudades y pueblos se ha reiterado, una vez m\u00e1s, la intenci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos de permanecer sumergidos durante estas contiendas, conscientes de su alto y bien ganado descr\u00e9dito, como de su empe\u00f1o en conquistar el voto m\u00e1s irreflexivo de la poblaci\u00f3n. Esto es, el apoyo de quienes solo aspiran, como en el juego, a sentirse ganadores, cualquiera sea el candidato o candidata que les ofrezca tal posibilidad. \u201cVotar a ganador\u201d, aunque despu\u00e9s nuevamente deban constatar c\u00f3mo las promesas electorales se hacen agua.<\/p>\n<p>Financiada por el Estado para impedir las graves asimetr\u00edas entre los aspirantes pobres y los pudientes, lo cierto es que nunca hemos apreciado mayores diferencias en los recursos propagand\u00edsticos de unos y otros, gracias a la puerta que la propia pol\u00edtica le deja abierta a los empresarios para poder aportar erogaciones a candidatos y partidos que finalmente rebajan de sus utilidades y, por ende, de sus impuestos. Si ya hay algo n\u00edtido en esta contienda es a quienes est\u00e1n apoyando las entidades patronales, lo que se traduce tambi\u00e9n en la enorme y bochornosa cobertura ofrecida por los medios informativos que controlan a las candidatas del oficialismo y de la rebautizada Nueva Mayor\u00eda.<\/p>\n<p>En efecto, estos meses se campa\u00f1a han servido para evidenciar, adem\u00e1s, la enorme inequidad que afecta al conjunto de nuestra poblaci\u00f3n en cuanto a la distribuci\u00f3n del ingreso, el acceso a la educaci\u00f3n, la salud y la vivienda, entre otros derechos considerados fundamentales en el discurso pol\u00edtico. Una injusticia que se hace flagrante entre las distintas regiones, si se compara los sueldos de hombres y mujeres, como la sideral distancia de los ingresos y prerrogativas de la \u201cclase pol\u00edtica\u201d como de las Fuerzas Armadas en relaci\u00f3n a los otros funcionarios del Estado. La postulaci\u00f3n de al menos cuatro candidatos con discurso vanguardista les ha permitido a los chilenos enterarse de tantos millones de compatriotas que a\u00fan no salen de la pobreza, de la realidad de una poblaci\u00f3n altamente endeudada con los bancos, as\u00ed como burlada por el sistema de pensiones, las isapres, las grandes tiendas, las farmacias, los colegios y universidades que lucran con sus aportes. Con la complicidad, ciertamente, de los gobiernos y parlamentarios que han sacralizado, en 24 a\u00f1os, el r\u00e9gimen econ\u00f3mico, social y cultural impuesto por la Dictadura. Desgraciadamente, la participaci\u00f3n de tanto candidato autodenominado de izquierda e, incluso, de revolucionario, demuestra, adem\u00e1s, la profunda crisis que afecta todav\u00eda al progresismo chileno entrampado por los individualismos, el capillismo ideol\u00f3gico y la corrupci\u00f3n de no pocos caudillos y dirigentes.<\/p>\n<p>Somos de un pa\u00eds que presume de pertenecer a la OCDE, aunque deba quedar en los en los \u00faltimos lugares en cuanto a los \u00edndices socioecon\u00f3micos y educacionales\u00a0de quienes conforman este grupo de naciones. Un Estado que se ufana de recibir una de las m\u00e1s millonarias inversiones for\u00e1neas del Tercer Mundo, pero que ofrece sus yacimientos, mar, bosques y vertientes de agua dulce a empresas que agotan inmisericordemente nuestra reserva, casi no pagan tributos y generan mucho menos mano de obra que las actividades\u00a0de la mediana y peque\u00f1a producci\u00f3n.\u00a0 Es evidente que el dispendio electoral de quienes han compartido el poder pol\u00edtico en La Moneda y el Parlamento tiene explicaci\u00f3n en los aportes de las empresas mineras, de servicios\u00a0y financieras\u00a0ense\u00f1oreadas a lo largo y ancho de todo nuestro territorio y pretendida soberan\u00eda. Ello es lo que explica, por lo dem\u00e1s, la indolencia de las autoridades respecto de los graves atentados contra el medio ambiente, como del consumo y salud de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Permanecemos cautivos de intereses creados que retrasan el desarrollo de energ\u00edas limpias, la inexplicable ausencia de un plan de generaci\u00f3n el\u00e9ctrica en una zona del mundo en que los vientos, el sol, las mareas, la fuerza de las aguas y la geotermia\u00a0son pr\u00f3digos y bien repartidos. Contrario de lo que se predica, los dos \u00faltimos gobiernos lo que han desarrollado son centrales a base de carb\u00f3n de p\u00e9sima calidad y altamente contaminantes, afectando la vida de los pescadores artesanales, de los agricultores y la calidad del aire y el agua de no pocas ciudades y pueblos.<\/p>\n<p>Particularmente grotescas nos resultan dentro de toda la parafernalia electoral\u00a0aquellas entrevistas y columnas que defienden la solidez de nuestro sistema institucional y democracia. Acicateados por esos periodistas ignorantes y genuflexos, que tanto abundan en la televisi\u00f3n, hemos llegado al desprop\u00f3sito de compararnos con otros pa\u00edses y reg\u00edmenes que ciertamente nos llevan mucha ventaja en la materia. Se denosta a naciones vecinas cuyas constituciones han sido alabadas por el mundo entero tanto en su origen y contenido, adem\u00e1s de darse leyes electorales que garantizan ampliamente el gasto electoral, el secreto del voto y el correcto conteo de los sufragios. Se soslaya que, de verdad, nuestra Carta Fundamental en esencia sigue siendo la misma que dictara Pinochet y que, como se ha observado en este tiempo, consagra trampas severas a la posibilidad de reformarla en sus enclaves m\u00e1s autoritarios. Esto es, que la mayor\u00eda de los legisladores no puede enmendarla, debido a\u00a0 la exigencia de qu\u00f3rums abusivos y antidemocr\u00e1ticos, adem\u00e1s de un sistema electoral binominal que pr\u00e1cticamente acota a solo dos referentes pol\u00edticos la representaci\u00f3n y\u00a0 constante reelecci\u00f3n\u00a0 parlamentaria.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n m\u00e1s pat\u00e9tica de las imposturas electorales est\u00e1 constituida por el rechazo de algunos candidatos\u00a0a la demanda ciudadana por una Asamblea Constituyente (AC), sin duda el mecanismo m\u00e1s democr\u00e1tico y republicano para definir un orden institucional. Sorprende, asimismo, la\u00a0postura de aquellos \u201cexpertos\u201d juristas y constitucionalistas que se oponen con histerismo a la posibilidad\u00a0de que esta petici\u00f3n popular pueda expresarse en las papeletas electorales de noviembre pr\u00f3ximo, advirtiendo maliciosamente a los chilenos del riesgo que se invalide su sufragio. Una mentira pertinaz si se considera que el propio Servicio Electoral ha dicho que agregar\u00a0esta leyenda u otras al voto no es constitutivo de anulaci\u00f3n de su voluntad soberana. Bochornoso tambi\u00e9n resulta la forma en que la candidata de la Nueva Mayor\u00eda ha eludido manifestarse en favor de una Asamblea Constituyente, cuando no pocos partidos y dirigentes que la respaldan se han manifestado favorables a esta estrategia para la fundaci\u00f3n de un orden institucional que se sacuda definitivamente del autoritarismo. Su eventual victoria lo que augura en esta materia es que esta demanda popular por una nueva Constituci\u00f3n se acrecentar\u00e1 en las calles hasta que el pueblo obligue\u00a0a la pol\u00edtica a terminar con un sistema que exacerba la inconformidad popular y amenaza con poner a Chile nuevamente ante un quiebre severo de su convivencia.<\/p>\n<p>En lo que s\u00ed han sido diestros nuestros gobernantes es en \u201cvenderle\u201d al mundo la idea\u00a0de nuestra consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica y \u00e9xito econ\u00f3mico. Ilusi\u00f3n que hoy se desmiente con las cifras de la inequidad, la ebullici\u00f3n del descontento social y las moderadas cifras de nuestro crecimiento en relaci\u00f3n al de otros vecinos mucho menos vociferantes.\u00a0 Un modelo que, ya se sabe, ha redundado en concentraci\u00f3n econ\u00f3mica y se explica tanto en la falta de diversidad informativa, como en los impedimentos severos a la sindicalizaci\u00f3n y organizaci\u00f3n social. Cuanto, tambi\u00e9n, en la represi\u00f3n a los estudiantes y las minor\u00edas \u00e9tnicas, en el absurdo y letal incremento de las fuerzas policiales. En un pa\u00eds, por lo dem\u00e1s, en que la clase pol\u00edtica y los gendarmes del orden establecido ya sobrepasan a otros pa\u00edses\u00a0en corrupci\u00f3n e incapacidad para combatir al crimen organizado, con los cuales han ido ciertamente mimetiz\u00e1ndose.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Lunes 4 de noviembre 2013 La competencia electoral\u00a0ha permitido develar mejor la condici\u00f3n real de nuestro pa\u00eds gracias a la diversidad de candidatos y la exposici\u00f3n de \u00e9stos ante los medios de comunicaci\u00f3n. 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