{"id":333,"date":"2018-08-21T14:25:04","date_gmt":"2018-08-21T14:25:04","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=333"},"modified":"2018-08-21T14:25:04","modified_gmt":"2018-08-21T14:25:04","slug":"imposturas-electorales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/21\/imposturas-electorales\/","title":{"rendered":"Imposturas electorales"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 22 de septiembre 2013<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e1s serios inconvenientes de la competencia electoral es la realidad de la demagogia y cohecho para conseguir el voto ciudadano. Candidatos que se prodigan en promesas que no tienen en menor prop\u00f3sito de implementar si resultan elegidos o que, a ciencia cierta, saben que no podr\u00e1n realizar. En nuestra precaria institucionalidad carecemos de los mecanismos por los cuales exigir que las ofertas sean cumplidas por los gobiernos, parlamentarios, alcaldes y otros. Menos todav\u00eda se hace posible revocar sus mandatos si se comprueba en ellos decisiones que contrar\u00eden francamente lo prometido durante las campa\u00f1as electorales.<\/p>\n<p>En este sentido, las falsas promesas de los \u201crepresentantes del pueblo\u201d est\u00e1n favorecidas por la m\u00e1s completa impunidad. Es m\u00e1s: \u00e9stos logran reelegirse una y otra vez, especialmente si son capaces de armarse de una s\u00f3lida \u201ccaja electoral\u201d para imponerse como candidatos al interior de sus partidos y financiar, posteriormente, sus propias campa\u00f1as.\u00a0 Despu\u00e9s de 24 a\u00f1os de posdictadura, reci\u00e9n se discute en el Parlamento la posibilidad de limitar a dos o tres per\u00edodos la reelecci\u00f3n en un mismo cargo p\u00fablico. Es indudable que, por m\u00e1s que se nos asegure que el ciudadano tiene la posibilidad de castigar electoralmente a quienes incumplen o cometen disparates, en la pr\u00e1ctica el sistema electoral sigue contribuyendo a restringir la pol\u00edtica a tan solo a unas cuantas familias y caudillos. En la presente contienda, hay quienes se postulan por quinta, sexta o s\u00e9ptima vez, y los \u201cingenieros electorales\u201d calculan que m\u00e1s de un 60 o 70 por ciento de ellos resultara reelecto como parlamentario, pese a que nuestro Poder Legislativo, seg\u00fan las encuestas, est\u00e1 en el \u00faltimo pelda\u00f1o del prestigio p\u00fablico. El bullado proceso de primarias para elegir a los postulantes al Parlamento, apenas comprometi\u00f3 a un pu\u00f1ado de distritos, con lo cual los mismos de siempre lograron imponerse como candidatos aun cuando las bases de sus partidos los repudiaran p\u00fablicamente.<\/p>\n<p>Es curioso, pero han vuelto a involucrarse en el actual proceso una serie delos candidatos pobres o sin aparato electoral, que dedican buena parte de su tiempo a demostrar la inconsistencia\u00a0democr\u00e1tica de nuestra Constituci\u00f3n y Ley Electoral. Aunque ya se lamentan por los enormes recursos publicitarios de los postulantes solventes que generalmente integran el llamado \u201cduopolio pol\u00edtico\u201d. Los que, adem\u00e1s de saturar al pa\u00eds con publicidad callejera y por los medios de comunicaci\u00f3n, ofrecen toda suerte de d\u00e1divas en sus \u201cpuerta a puerta\u201d. Al grado de cancelarle a\u00a0los electores afligidos sus cuentas de agua, luz y gas a fin de capturar su voto.<\/p>\n<p>En este sentido, realmente los m\u00e1s h\u00e1biles y pragm\u00e1ticos fueron los que se aseguraron cupos parlamentarios en estos dos grandes referentes, a cambio de apoyar a sus respectivas abanderadas\u00a0presidenciales en primera o segunda vuelta. Sin embargo, estos inminentes derrotados saben que no todo ser\u00e1 tristeza para ellos al momento de los c\u00f3mputos, si es que logran reunir un n\u00famero no tan discreto de sufragios que les permita obtener del Estado esos quinientos y tantos pesos por cada preferencia marcada a su favor. De forma tal que, si no se han desmedido en el gasto electoral, podr\u00e1n pagar sus deudas y hasta solventar sus actividades pol\u00edticas durante el tiempo de las \u201cvacas flacas\u201d. Las que muchas veces se limitan, nada m\u00e1s que a mantener a buen recaudo el timbre y campa\u00f1illa de sus denominaciones de fantas\u00eda.<\/p>\n<p>Con franqueza, hay que reconocer que es en el mundo de la Izquierda donde se plantean las m\u00e1s contundentes propuestas, aunque a menudo provistas de alguna dosis de voluntarismo; sobre todo cuando la opci\u00f3n de ganar se sabe remota mientras siga vigente el sistema electoral de Pinochet.\u00a0 Pero la historia, desgraciadamente, nos da contundentes muestras de lo \u201cconservador\u201d que suelen ponerse los m\u00e1s revolucionarios cuando llegan al poder; mientras que los pol\u00edticos de derecha muchas veces se obligan a emprender sensibles transformaciones a fin de no caer en el m\u00e1s vertiginoso descr\u00e9dito.<\/p>\n<p>Algo de esto hemos podido observar en estas dos \u00faltimas d\u00e9cadas, despu\u00e9s de aquel \u201creciclaje ideol\u00f3gico\u201d experimentado por quienes, hace 40 a\u00f1os, eran los m\u00e1s vociferantes agitadores, tanto que en su delirio llegaron a acusar a Salvador Allende de socialdem\u00f3crata y burgu\u00e9s. En este gran renuncio del pasado (o autocr\u00edtica), no nos extra\u00f1a, entonces, que haya sido el gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era el que acometiera algunas reformas eludidas por sus antecesores. E, incluso, que asumiera la defensa de los consumistas estafados por aquellos empresarios inescrupulosos que tantos privilegios les ha entregado la abortada Transici\u00f3n, a cambio de sus dadivosas erogaciones electorales. Cuando se sabe que hay candidatos que gastan m\u00e1s recursos de campa\u00f1a que toda la abultada dieta que percibir\u00e1n una vez electos o reelectos en\u00a0los cargos que ejercer\u00e1n. Todo lo cual demuestra la \u201coportunidad\u201d para emprender buenos negocios y recibir contundentes coimas que les significa a tantos pol\u00edticos desga\u00f1itarse por ganar un esca\u00f1o parlamentario.<\/p>\n<p>Con todo, nuestro Jefe de Estado no ha logrado posicionar bien a su candidata electoral acosada por la falta de carisma del Gobierno, por el canibalismo de sus partidos y por aquella cascada de promesas de los que buscan retornar a La Moneda y, ahora s\u00ed, dicen que van a cumplirlas, pese a que en su momento no se atrevieron o no las quisieron implementar, en m\u00e9rito de esa nefasta \u201cpol\u00edtica de los acuerdos\u201d que ha marcado estas dos \u00faltimas d\u00e9cadas de tantas esperanzas frustradas.<\/p>\n<p>Pero tal como hoy se estila en nuestra pol\u00edtica, Pi\u00f1era reconoce tambi\u00e9n la posibilidad de repostularse en cuatro a\u00f1os m\u00e1s. Total, dinero es lo que m\u00e1s tiene para imponerse de nuevo como candidato con o sin respaldo de los partidos. Porque, despu\u00e9s de todo, a\u00fan tendr\u00e1 menos edad que la de otros tantos pol\u00edticos profesionales\u00a0de tan arraigada \u201cvocaci\u00f3n de servicio p\u00fablico\u201d que buscan seguir vegetando en las instituciones del Estado, gracias al sistema electoral, los grandes medios de comunicaci\u00f3n digitados por los poderes reales del pa\u00eds, como por la propaganda tramposa y el cohecho institucionalizado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 22 de septiembre 2013 Uno de los m\u00e1s serios inconvenientes de la competencia electoral es la realidad de la demagogia y cohecho para conseguir el voto ciudadano. 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