{"id":325,"date":"2018-08-21T14:19:40","date_gmt":"2018-08-21T14:19:40","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=325"},"modified":"2018-08-21T14:19:40","modified_gmt":"2018-08-21T14:19:40","slug":"jovenes-y-esperanzas-postergadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/21\/jovenes-y-esperanzas-postergadas\/","title":{"rendered":"J\u00f3venes y esperanzas postergadas"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 28 de julio 2013<\/p>\n<p>Los momentos de cambio m\u00e1s brillantes y profundos de la historia son protagonizados por los j\u00f3venes que asumen la convicci\u00f3n que su compromiso debe ser con el presente antes que con el porvenir. Las grandes revoluciones, tales como la emancipaci\u00f3n de Am\u00e9rica, fueron consumadas por el arrojo y el riesgo que asumieron las nuevas generaciones. De esta forma, los h\u00e9roes que hoy reconocemos de esas gestas fueron esos j\u00f3venes resueltos a romper con la institucionalidad que cuestionaron y salir al campo de batalla a infringirle definitiva derrota a quienes defend\u00edan el orden establecido.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n francesa, el levantamiento bolchevique y el emblem\u00e1tico triunfo de Fidel Castro en Cuba tuvieron como luchadores a una juventud indignada que se moviliz\u00f3 en las calles y, por cierto, lleg\u00f3 hasta tomar las armas para combatir la soberbia de los poderosos y emprender los cambios que ellos mismos se plantearon. Como se sabe, los partidos pol\u00edticos tradicionales no son nunca la vanguardia de las grandes transformaciones y su rol hist\u00f3rico m\u00e1s bien ha sido defender el orden constituido que superarlo. Justamente, cuando los grandes movimientos rebeldes derivan en partidos es cuando sus conductores empiezan a\u00a0oponerse a las nuevas exigencias sociales y, por supuesto, a degradarse espiritualmente. De esta forma es que muchos de los militantes de las justas causas devienen en simples operadores del sistema instaurado, poni\u00e9ndose al servicio de la clientela pol\u00edtica de quienes deciden perpetuarse en la direcci\u00f3n de las instituciones p\u00fablicas, como de sus mismas colectividades.<\/p>\n<p>En la explosi\u00f3n del Movimiento de los \u201cPing\u00fcinos\u201d, sus l\u00edderes no fueron capaces de sostener mucho tiempo su descontento y movilizaci\u00f3n. Acaso por su extrema juventud y candidez, fueron efectivamente enga\u00f1ados por una clase pol\u00edtica que les ofreci\u00f3 muy pobres soluciones y promesas, ejerciendo, adem\u00e1s, una parafernalia publicista y medi\u00e1tica que llev\u00f3 a oficialistas y opositores, tomados de sus manos, a celebrar una conciliaci\u00f3n que creyeron sellada con los dirigentes secundarios. Sin embargo, el ejemplo de los estudiantes colegiales encendi\u00f3 la conciencia y la protesta que sigui\u00f3 expres\u00e1ndose en las nuevas generaciones, como en aquellos universitarios que hasta hoy no cesan de realizar multitudinarias protestas callejeras ampliamente respaldadas por la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La frustraci\u00f3n que provocaron las demandas burladas convenci\u00f3 a los j\u00f3venes que los cambios no podr\u00edan ser posibles dentro del marco institucional heredado de la Dictadura y el sistema econ\u00f3mico y social sacralizado por los gobiernos y los parlamentarios del pos pinochetismo.\u00a0 De esta forma es que una nueva Constituci\u00f3n, la Asamblea Constituyente y un sistema electoral proporcional son hoy las nuevas banderas de lucha de un pa\u00eds que ya est\u00e1 harto de la concentraci\u00f3n de la riqueza, los salarios de hambre y la inicua explotaci\u00f3n extranjera de nuestros yacimientos y servicios b\u00e1sicos. De la usura que modela nuestros sistema financiero y previsional. Del escandaloso lucro que persiguen las administradoras de salud y los establecimientos educacionales privatizados.<\/p>\n<p>Pero el actual a\u00f1o electoral ha tentado a no pocos dirigentes juveniles a enrolarse como candidatos de aquellos partidos y referentes que en 23 a\u00f1os no han podido o no han querido emprender las reformas pol\u00edticas y econ\u00f3micas prometidas por una Transici\u00f3n que justamente se encuentra abortada en sus principales expectativas. Los quorum calificados que se imponen como trampa en el Parlamento para impedir los cambios han servido de excusa para quienes siempre los proclaman durante las campa\u00f1as electorales, para luego dejarlos siempre pendientes. La peregrina idea de que si logra doblar ala Derecha en la elecci\u00f3n de diputados y senadores podr\u00eda obtenerse una mayor\u00eda en el Congreso Nacional para emprender los cambios, de verdad se frustra todo el tiempo con un implacable sistema binominal que, justamente, tiene el prop\u00f3sito de asegurar la elecci\u00f3n de un parlamentario a cada bando, aunque la mayor\u00eda se imponga con una fuerte diferencia de votos. Por otro lado, ya es notorio\u00a0que, entre los que postulan los cambios, hay diferencias sustantivas respecto de qu\u00e9 mecanismo seguir para darnos una nueva Constituci\u00f3n y qu\u00e9 perfil tendr\u00eda \u00e9sta, si en cuanto al propio tema del sistema electoral ya existen cuatro proyectos distintos en el Poder Legislativo para ref\u00f3rmalo y ninguno de ellos por sustituirlo realmente.<\/p>\n<p>No sabemos qu\u00e9 razonamiento puede haber convencido a varios y promisorios l\u00edderes universitarios en dejarse tentar por algunos partidos pol\u00edticos para incorporarlos a sus plantillas electorales. Como tampoco es f\u00e1cil entender la resoluci\u00f3n de otros por levantar opciones propias dentro de un sistema electoral que, ya se sabe, s\u00f3lo permite integrar el poder legislativo con quienes obtengan las dos primeras preferencias ciudadanas. Ciertamente, lo que anima estas opciones es la idea de que, aun perdiendo, esta participaci\u00f3n electoral pudiera darle m\u00e1s visibilidad a estos j\u00f3venes que ya fueron capaces de desplazar a la clase pol\u00edtica en credibilidad y solvencia ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Por cierto, que no se nos escapa la explicaci\u00f3n que algunos dan en cuanto a que desde dentro del Congreso Nacional o del nuevo gobierno los j\u00f3venes que resultaran elegidos podr\u00edan acicatear los cambios. Cuesti\u00f3n que se nos hace tambi\u00e9n muy ingenuo despu\u00e9s de los largos a\u00f1os de mal comportamiento de las c\u00fapulas pol\u00edticas, la pr\u00e1ctica de las nefastas \u00f3rdenes de partido, su desd\u00e9n sistem\u00e1tico a la opini\u00f3n de las bases, como a la voz de las nuevas generaciones. Aferrados, como siguen, a los cargos y granjer\u00edas del poder, para lo cual la institucionalidad vigente, justamente, ha demostrado ser su mejor instrumento. Las arduas negociaciones parlamentarias de estos d\u00edas dan cuenta que ni por los votos que pudieran sumarles a sus desprestigiados referentes, los viejos caudillos est\u00e1n dispuestos a ser desplazados por los j\u00f3venes. De all\u00ed el fracaso rotundo de la Ley de Primarias por ellos mismos aprobada, pero que dejaron de practicar en la definici\u00f3n de las listas de sus candidatos.<\/p>\n<p>Tal resoluci\u00f3n puede ser incauta, aunque muchas veces sabemos que sincera o simplemente equivocada seg\u00fan nuestro punto de vista y observaci\u00f3n del proceso pol\u00edtico chileno de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Por lo mismo que m\u00e1s absurdo que esto nos parece la competencia de un despliegue ins\u00f3lito de candidatos presidenciales y m\u00faltiples y aisladas listas parlamentarias que lo \u00fanico que lograr\u00e1n, dispersos y desunidos, es que los integrantes de la clase pol\u00edtica tradicional sigan repiti\u00e9ndose el plato en el gobierno o el parlamento. Toda vez que son \u00e9stos los que tienen los m\u00e1s onerosos recursos propagand\u00edsticos, controlan la televisi\u00f3n y la prensa, oficiando como ahijados de quienes controlan el poder econ\u00f3mico tan bien resguardado por la Constituci\u00f3n y las leyes que se agenciaron durante la Dictadura y que han seguido promulg\u00e1ndose despu\u00e9s. Seg\u00fan el propio reconocimiento de los empresarios y dirigentes patronales en cuanto a que las tareas de lobby hacia el Ejecutivo, el Parlamento y municipios les exige destinar todav\u00eda m\u00e1s recursos econ\u00f3micos que sus ya millonarias erogaciones a los candidatos.<\/p>\n<p>Tal situaci\u00f3n podr\u00eda llevarnos al des\u00e1nimo total si no fuera porque la misma historia nos indica que los procesos de cambio toman tiempo en madurar, aunque los desenlacen suelan ser r\u00e1pidos y explosivos. Por ahora s\u00f3lo podemos compadecernos de aquella megaloman\u00eda que expresan tantos contendientes por sobre sus convicciones. Esa idea tan ilusa y vacua de que los que hicieron poco o nada por cambiar las cosas cuando tuvieron la oportunidad puedan ahora realmente propon\u00e9rselo. O la candidez de quienes creen que es posible cambiar \u201cdesde dentro\u201d un sistema tramposo y autoritario por otro democr\u00e1tico y participativo, sin que los j\u00f3venes no asuman plenamente que es en su movilizaci\u00f3n y fuerza donde es posible abrir las puestas del cambio, y no apoltron\u00e1ndose en las instituciones que ya no funcionan.<\/p>\n<p>Fuerza, naturalmente, que no tiene porqu\u00e9 ser sin\u00f3nimo de violencia. En un tiempo, por lo dem\u00e1s, que la resistencia pac\u00edfica es lo que m\u00e1s intimida a quienes, adem\u00e1s de la riqueza del pa\u00eds controlan las armas que finalmente son convocadas a intervenir en su defensa. Tal como hace 40 a\u00f1os y en otros episodios bochornosos de nuestra existencia nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Domingo 28 de julio 2013 Los momentos de cambio m\u00e1s brillantes y profundos de la historia son protagonizados por los j\u00f3venes que asumen la convicci\u00f3n que su compromiso debe ser con el presente antes que con el porvenir. Las grandes revoluciones, tales como la emancipaci\u00f3n de Am\u00e9rica, fueron consumadas por el <a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/21\/jovenes-y-esperanzas-postergadas\/\">Continuar leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":326,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325\/revisions\/326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}