{"id":313,"date":"2018-08-21T14:08:33","date_gmt":"2018-08-21T14:08:33","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=313"},"modified":"2018-08-21T14:08:33","modified_gmt":"2018-08-21T14:08:33","slug":"sin-escrupulos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/21\/sin-escrupulos\/","title":{"rendered":"Sin escr\u00fapulos"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Mi\u00e9rcoles 5 de junio 2013<\/p>\n<p>Los valores religiosos y el desarrollo de ideolog\u00edas humanistas lograron en el pasado ponerle algunos frenos al apetito voraz de las oligarqu\u00edas. En nuestro pa\u00eds, al menos, los ricos hasta prefer\u00edan disimular su condici\u00f3n que ostentarla tan descaradamente como lo hacen en la actualidad. Se ha escrito, hemos escuchado, que en una \u00e9poca de mayor pudor las grandes mansiones se ocultaban tras altos muros para no escandalizar a los transe\u00fantes y desalentar la acci\u00f3n de los malhechores.<\/p>\n<p>Con la irrupci\u00f3n del exitismo econ\u00f3mico hay quienes se satisfacen en alardear de su riqueza, de sus autom\u00f3viles lujosos, as\u00ed como la numerosa servidumbre que los sirve y les da estatus. Muchos de nuestros nuevos ricos en lo que se empe\u00f1an, ahora, es en ser distinguidos por los medios de comunicaci\u00f3n por sus bienes suntuosos y pr\u00e1cticas hedonistas. A diferencia de lo que ocurre con muchas familias ricas y tradicionales de Europa, en que el dinero constituy\u00f3 un pasaporte magn\u00edfico para acceder a la mejor instrucci\u00f3n y la adquisici\u00f3n de piezas de arte. Tanto para asumir el mecenazgo que le leg\u00f3 tanta cultura y belleza a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>El mismo concepto de ocio, que en el pasado era considerado un vicio, ahora es una franquicia para abandonarse a la inactividad, la pereza intelectual y los otros malos h\u00e1bitos que acarrea la vida dispendiosa. En Santiago, algunas ciudades y nuevos balnearios es posible descubrir condominios que hablan de una riqueza exultante, casi inimaginable para los que viven en los sitios m\u00e1s exclusivos del mundo desarrollado. Todo un hartazgo urban\u00edstico que, por cierto, logra impresionar a los extranjeros que llegan hasta nuestros \u201cbarrios altos\u201d y paradojalmente, tambi\u00e9n, a aquellos pobladores de los sectores medios y bajos que llegaron incluso a organizar recorridos tur\u00edsticos para observar aquellas mansiones a\u00fan m\u00e1s esplendorosas que las que exhiben las pel\u00edculas y teleseries a su alcance. Una pr\u00e1ctica que, a poco andar, fue suspendida, por supuesto, ante el riesgo de que estos candorosos visitantes pudieran abrigar el cometido de un asalto u otros delitos que alterasen la placidez de este otro mundo de chilenos que ya no tienen necesidad de bajar a nuestros centros c\u00edvicos, mercados, colegios, universidades y oficinas p\u00fablicas, porque todo lo que requieren lo tienen ya al alcance de un medio ambiente sumamente placentero. A tal extremo que para desplazarse a los aeropuertos cuentan con rutas r\u00e1pidas que los liberan de observar la fea realidad de aquellas hacinadas comunas donde moran las familias de ese 80 por ciento de trabajadores que percibe menos de 500 mil pesos mensuales; algo as\u00ed como el ingreso por hora de esos 4 mil empresarios que solo en dep\u00f3sitos a la vista tienen m\u00e1s de un mill\u00f3n de d\u00f3lares, seg\u00fan le consta a nuestro Servicio de Impuestos Internos. Mientras existen esas 12 mil 255 personas que viven en \u201csituaci\u00f3n de calle\u201d, seg\u00fan catastro parcial hecho reci\u00e9n por el Ministerio de Desarrollo Social. Con una eufem\u00edstica expresi\u00f3n, sin duda, para referirse a los sin techo, a los m\u00e1s indigentes y desamparados del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Hablamos de aquella elite de multimillonarios que financian la pol\u00edtica y controlan que nada extra\u00f1o ocurra en ella como para alterar el imperio del duopolio que se ense\u00f1orea en los cargos p\u00fablicos para servir al modelo de concentraci\u00f3n econ\u00f3mica que los favorece. Que sustentan \u201cideolog\u00edas que defienden la autonom\u00eda absoluta de los mercados y la especulaci\u00f3n financiera, negando el derecho de control de los estados, encargados de velar por el bien com\u00fan\u2026\u201d seg\u00fan acaba de advertirle al mundo el nuevo Pont\u00edfice. Quien agrega que \u201cse ha instaurado una tiran\u00eda invisible, a veces virtual, que impone de forma unilateral e implacable sus leyes y reglas\u201d.<\/p>\n<p>En su arrogancia, como protegidos por el sistema institucional, la corrupci\u00f3n pol\u00edtica y el arribismo de los militares, estos chilenos todav\u00eda no demuestran temor por las convulsiones sociales y ese estado de indignaci\u00f3n que crece en irritabilidad y conciencia: Una vez que empiezan a sacudirse, inexorablemente de las ideas que alcanzaron a infiltrar, no solo a los partidos pol\u00edticos, sino a la organizaciones gremiales y sindicales. Incapaces de asumir como una constante hist\u00f3rica que las demandas insatisfechas a tiempo, y reprimidas por la violencia, necesariamente van radicalizando las luchas y la posibilidad de fracturas severas en la convivencia de los pueblos.<\/p>\n<p>Insensibles, despu\u00e9s de 4 d\u00e9cadas de abusos, a la idea de que las crisis m\u00e1s profundas de las naciones son las que se nutren de la inequidad, m\u00e1s que de la pobreza. De la brecha escandalosa que sigue pronunci\u00e1ndose entre la vida de unos pocos y la ingrata subsistencia de las mayor\u00edas. Confiados en que el dinero y la fuerza policial pueden aplacar el rencor. En que la violencia puede imponerse por siempre en contra de los derechos de todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. |\u00a0Mi\u00e9rcoles 5 de junio 2013 Los valores religiosos y el desarrollo de ideolog\u00edas humanistas lograron en el pasado ponerle algunos frenos al apetito voraz de las oligarqu\u00edas. En nuestro pa\u00eds, al menos, los ricos hasta prefer\u00edan disimular su condici\u00f3n que ostentarla tan descaradamente como lo hacen en la actualidad. Se ha <a class=\"read-more-link\" href=\"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2018\/08\/21\/sin-escrupulos\/\">Continuar leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-313","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=313"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":314,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/313\/revisions\/314"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=313"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=313"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=313"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}