{"id":1848,"date":"2019-07-04T17:08:32","date_gmt":"2019-07-04T17:08:32","guid":{"rendered":"http:\/\/juanpablocardenas.cl\/?p=1848"},"modified":"2019-07-04T17:08:32","modified_gmt":"2019-07-04T17:08:32","slug":"la-desercion-de-un-iracundo-izquierdista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanpablocardenas.cl\/index.php\/2019\/07\/04\/la-desercion-de-un-iracundo-izquierdista\/","title":{"rendered":"La deserci\u00f3n de un iracundo izquierdista"},"content":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. | Jueves 27 de junio 2019<\/p>\n<p>Pocas veces he repudiado a los que se cambian de bando pol\u00edtico o se desencantan de la pol\u00edtica. Siempre puede haber razones para evolucionar o rebobinar, pero creo que para todo en la vida hay que tener estilo y oportunidad.<\/p>\n<p>Oscar Guillermo Garret\u00f3n ciertamente debi\u00f3 haber abandonado el Partido Socialista apenas regres\u00f3 a Chile despu\u00e9s de su exilio, pero era hora de sacarle dividendo a su di\u00e1spora y prefiri\u00f3 seguir militando en la colectividad de Allende hasta hace pocos d\u00edas. Ya camino a sus 80 a\u00f1os debe asumir que le ser\u00e1 dif\u00edcil obtener alg\u00fan cargo p\u00fablico, adem\u00e1s de que se sospecha ha acaudalado una m\u00e1s que suficiente fortuna, por lo que no debe necesitar de nuevos cargos pol\u00edticos. Salvo la posibilidad de que se le asigne alguna embajada, medalla que en Chile constituye una de las \u00faltimas charreteras civiles del llamado \u201cservicio p\u00fablico\u201d.<\/p>\n<p>Aunque lo divis\u00e9 en mis tiempos de universitario como uno de los m\u00e1s vociferantes izquierdistas, reci\u00e9n lo llegu\u00e9 a conocer en La Habana, donde se hab\u00eda instalado con camas y petacas como exiliado. Mal que mal, fue reconocido por la Dictadura Militar como uno de los m\u00e1s peligrosos enemigos y justo entonces el privilegio de ser acogido solidariamente por Fidel Castro. El hab\u00eda fundado el MAPU, partido vanguardista que se escindiera de la Democracia Cristiana para pasar a formar parte r\u00e1pidamente del gobierno de la Unidad Popular. Dicho sea de paso, esta entidad a poco andar se escindi\u00f3 y don Oscar Guillermo Garret\u00f3n se puso a la cabeza de la fracci\u00f3n m\u00e1s rebelde o termoc\u00e9fala, a la que le desagradaba, por supuesto, la revoluci\u00f3n burguesa \u201ccon vino y empanadas\u201d propiciada por el extinto Presidente. Por lo mismo, fue uno de los hombres m\u00e1s buscados por la Dictadura y su rostro apareci\u00f3 junto al de Carlos Altamirano y otros dirigentes izquierdistas en las portadas de El Mercurio, matutino que entonces propiciaba rabiosamente estas cacer\u00edas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Ya antes de volver al pa\u00eds, su conducta era muy cuestionada por las organizaciones disidentes de la Dictadura. Precisamente en Buenos Aires, a donde se traslad\u00f3, se le observ\u00f3 sacudi\u00e9ndose de todo vestigio izquierdista , como de su innegable responsabilidad de haber animado, al igual que otros dirigentes, a no pocos j\u00f3venes a retornar clandestinamente al pa\u00eds, muchos de los cuales fatalmente perdieron sus vidas, fueron encarcelados y torturados. Para posteriormente ser sepultados por la indiferencia de sus mentores apoltronados en el poder.<\/p>\n<p>Ya a esta altura, el prop\u00f3sito de Garret\u00f3n era mutarse en empresario. Lo que consigui\u00f3 a lo largo de muchos a\u00f1os de obsecuencia ante el poder patronal, y pese a ser arrestado por largos meses en la C\u00e1rcel de Valpara\u00edso, procesado por su presunta conspiraci\u00f3n con otros dirigentes pol\u00edticos y personal de la Armada en plena Unidad Popular. Una t\u00edpica manifestaci\u00f3n del \u201cinfantilismo revolucionario\u201d que le cobr\u00f3 un alto precio a la solvencia democr\u00e1tica de Allende y le diera \u201cargumentos\u201d a la asonada militar de septiembre de 1973. En este presidio es que volv\u00ed a verlo y ser acogido por la hospitalidad de los presos m\u00e1s antiguos como \u00e9l, pero all\u00ed no alcanc\u00e9 a darme cuenta de cu\u00e1nto habr\u00edan cambiado sus convicciones. La rutina all\u00ed era la de comer, respirar y pelear con los abogados para que nos excarcelaran lo antes posible.<\/p>\n<p>Seguramente este transformismo ideol\u00f3gico de Garret\u00f3n estuvo acicateado por su relaci\u00f3n sentimental con una destacada periodista de derecha y vinculada al diario de Agust\u00edn Edwards. A trav\u00e9s de las columnas que este peri\u00f3dico y La Tercera le publican constantemente hemos podido comprobar su realineamiento pol\u00edtico, coincidente con que nunca en todo este tiempo fuera visto en las tupidas manifestaciones callejeras, en la Villa Grimaldi y otros centros que honran la memoria de los combatientes que cayeron o fueron sometidos a tantos tormentos.<\/p>\n<p>Finalmente, despu\u00e9s de librarse del prescrito juicio por sedici\u00f3n sigui\u00f3 el camino de otros mapus y ex socialistas que se encumbraron en los cargos p\u00fablicos y, m\u00e1s temprano que tarde, terminaron asesorando e intentando sus primeros negocios de la mano de aquellos poderosos empresarios que los recibieron como verdaderos hijos pr\u00f3digos.<\/p>\n<p>Por tercera vez, tuve la oportunidad de estar con \u00e9l en el directorio de una editorial de derecha, de la cual alcanc\u00e9 a formar parte en la promesa de que se tratar\u00eda de un esfuerzo ecum\u00e9nico y tolerante. Pero este esfuerzo editorial se hizo humo en muy poco tiempo, pero lo importante es que all\u00ed, ante mi estupor y el de otras personas, o\u00ed a Garret\u00f3n asegurar que las Fuerzas Armadas eran la columna vertebral de la historia republicana de Chile. Eso me convenci\u00f3 de no continuar en la Editorial y nunca m\u00e1s volv\u00ed a ver al ex cabecilla del Mapu y ahora ex socialista. Salvo observarlo a\u00f1os atr\u00e1s en una Ceremonia en el Sal\u00f3n de Honor de la Universidad Cat\u00f3lica de Chile del brazo, ciertamente, de su nueva pareja.<\/p>\n<p>En un excelente libro de M\u00f3nica Echeverr\u00eda se detalla la trayectoria de este tipo de jacobinos del pasado devenidos en pr\u00f3speros empresarios y asesores. Nombres abundan, en realidad, entre los desertores, pero el caso de don Oscar Guillermo debe ser uno de los m\u00e1s repugnantes por su soberbia en extender su militancia en el socialismo y reci\u00e9n renunciar ahora con publicidad, bombos y platillos mercuriales y televisivos. Muchos se fueron calladitos de los diferentes partidos, seguramente en m\u00e9rito de un m\u00ednimo pudor y respeto por el pasado que abrazaron. Como es el caso del mismo senador Carlos Altamirano Orrego, que sin renunciar al PS, tuvo el buen gusto de rechazar cargos y distinciones de parte de los gobiernos de la Concertaci\u00f3n. En m\u00e9rito, como se dice de una abierta y descarnada autocr\u00edtica.<\/p>\n<p>Crisis en el Partido Socialista y otros referentes existen desde siempre y no descubrimos raz\u00f3n alguna para que reci\u00e9n ahora don Oscar Guillermo Garret\u00f3n pueda fundar su desafecci\u00f3n con el socialismo criollo. Producto de la misma confusi\u00f3n del PS, es que todav\u00eda existen en esta colectividad otros guarecidos oportunistas que podr\u00edan ser expulsados ejemplarmente de sus filas, si es que este partido quisiera limpiarse realmente y servir a la transparencia. Porque si de impunidades se habla, lo primero es reconocer la que favorece a tantos personajes que todav\u00eda pululan por los cargos p\u00fablicos y reciben nuevos nombramientos en el extranjero, despu\u00e9s de su enorme responsabilidad en el quiebre institucional, pol\u00edtico y moral de nuestro pa\u00eds. Cuyas funestas consecuencias se extienden hasta hoy, con tan larga y desnaturalizada posdictadura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Pablo C\u00e1rdenas S. | Jueves 27 de junio 2019 Pocas veces he repudiado a los que se cambian de bando pol\u00edtico o se desencantan de la pol\u00edtica. 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